El jurado ha elegido este libro por “reunir todos los requisitos de excelencia en una obra de historia: novedad historiográfica y metodológica, pluralidad de fuentes y un planteamiento científico y riguroso del estudio biográfico sobre un personaje todavía no suficientemente conocido pero importante en la historia de España”.

Caballé es la comisaria de la gran exposición que prepara la Biblioteca Nacional de España y Acción Cultural Española para julio de 2020 con la que se conmemorará el 200 aniversario del nacimiento de la escritora gallega.

“En España somos especialistas en olvidar a nuestros grandes personajes”, lamenta Caballé. “Tenemos una relación con el pasado muy compulsiva y poco saludable. Rechazamos el valor ejemplar y estimulante que pueden tener las figuras del pasado en relación a nuestro presente. Centramos nuestro interés por el pasado en momentos especialmente traumáticos, y en cambio nos olvidamos de las mejores aportaciones intelectuales y artísticas”.

Trayectoria

Ana María Caballé es profesora titular de Literatura Española en la Universitat de Barcelona, y autora de más de una docena de obras vinculadas a su especialidad, el análisis de la literatura auto/biográfica y de un centenar de artículos en revistas especializadas y obras colectivas.

Entre sus títulos figuran Vida y obra de Paulino Masip (1998); Narcisos de tinta. Ensayo sobre la autobiografía en lengua castellana (1995); Francisco Umbral. El frío de una vida (2004); La vida escrita por las mujeres, 4 vols. (2003, 2004); Cinco conversaciones con Carlos Castilla del Pino (2005); Una breve historia de la misoginia (2006); Carmen Laforet, una mujer en fuga, en colaboración con Israel Rolón, Premio Gaziel de Memorias en 2009; El feminismo en España. La larga conquista de un derecho (2013); ¿Por qué España? Memorias del hispanismo estadounidense, en colaboración con Randolph Pope (2014); o, Pasé la mañana escribiendo. Poéticas del diarismo español, Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos 2015.

Ha sido profesora visitante de las universidades Wszechnica Polska (Varsovia), University of Virginia (Estados Unidos) y Pontificia Universidade do Rio Grande do Sul (PUCRS, Brasil). También fue editora de la revista Memoria. Revista de Estudios Biográficos entre 1996 y 2007, publicada por el Servei de Publicacions de la Universitat de Barcelona. Actualmente es la presidenta de la asociación Clásicas y Modernas.

El galardón, concedido por el Ministerio de Cultura, está dotado con 20.000 euros. El jurado ha estado presidido Carlos Alberdi, director del Gabinete del ministro de Cultura y Deporte, y como vicepresidenta ha actuado Begoña Cerro, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Han actuado como vocales Francisco Javier Puerto, por la Real Academia de la Historia; Esperanza Navarrete, por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; Pedro Cerezo, por la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas; Isabel Martínez Navas, por la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación; Roberto Fernández Díaz, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); María del Carmen del Riego, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); María Dolores Elizalde, por el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Teresa María Ortega López, por la Asociación de Historia Contemporánea (AHC) de la Universidad Autónoma de Madrid; Manuel Peña, por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC), y Gloria Ángeles Franco, por el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid.

Voz poderosa

De una inteligencia fuera de lo común, Concepción Arenal fue la pensadora española más importante, original y adelantada a su tiempo del siglo XIX, y la de mayor proyección internacional. Dedicó su vida a la defensa de la mujer, la reforma penal y la causa obrera. Esta biografía reconstruye por primera vez su trayectoria vital, sus aspiraciones y sus aciertos.

Al igual que ocurre con la vida de Goethe, su biografía se podría dividir en dos épocas muy marcadas: una juventud nerviosa, sensible y arrogante, con dificultades para encontrar el equilibrio entre la razón y el temperamento, y una madurez donde la escritora, pensadora y activista se atrevería a grandes cosas.

Su matrimonio la ayudó a canalizar su extraordinario vitalismo, pero la muerte temprana de su marido potenció las sombras que viajaban con ella: un íntimo sentimiento de desdicha que Arenal proyectaría en el mundo que la rodeaba. Sin embargo, eso no menoscabó su defensa de los más necesitados y sus ansias de mejorar la sociedad, lo que la llevó al límite de sus fuerzas. Pocos la escucharon, y menos todavía la leyeron. Sin embargo, su voz, que ella percibía perdida en el desierto, estéril, fue la más poderosa de su siglo.