En la Historia abreviada de la literatura portátil (1985), Enrique Vila-Matas se refería a una muy excéntrica sociedad secreta: la Cofradía Shandy, integrada por un grupo de artistas que se distinguían, entre otras cosas, por tener una obra liviana y portátil, con la que se pudiera viajar. Más de 10 años después, en 1997, el crítico de arte y ensayista francés Jean-Yves Jouannais radicalizó esta figura.

Los artistas de Jouannais dejan a un lado las obras livianas para convertirse en artistas sin obra. En Artistas sin obra, I would prefer not to, el escritor francés repasa la etimología de obra, oeuvre en francés, que procede de ‘opera’, cuyo significado es ‘trabajo’. Este trabajo implica un sufrimiento, una tortura para el artista que quiere llegar a realizar su obra.

Por ello, Jouannais presenta en su libro trayectorias desconocidas, virtuales, inacabadas o abandonadas, como la de Félicien Marbœuf, Jacques Vaché, Armand Robin, Gilles Barbier o Marcel Duchamp, cuyas sombras se hacen presentes en los márgenes de la literatura. Este libro dibuja un panorama que pone en entredicho las más arraigadas certidumbres estéticas.


Artistas sin obra (Jean-Yves Jouannais)_cubiertaArtistas sin obra. I would prefer not to

Jean-Yves Jouannais
Acantilado
Prólogo de Enrique Vila-Matas
Traducción: Carlos Ollo Razquin
A la venta el 19 de febrero
288 páginas
22 euros