Embarcarse en la tarea de recuperar a un compositor es un reto al que Prisuelos no ha tenido miedo de enfrentarse. Había tocado en varias ocasiones la música del autor gallego y por eso aceptó encantado esta grabación, que celebra, además, el centenario de la Sociedad Filarmónica de Vigo y que está avalado por el sello Universal. Para Prisuelos, “toda la literatura pianística de Adalid, además de ser muy amplia, es muy interesante”.

Compositor inquieto

Para la grabación de este disco, el pianista ha considerado que “era importante hacer una selección que mostrara todo su mundo y que a la vez tuviera bastantes contrastes”, ya que “es una lástima que la historia no le haya colocado en el lugar que merece porque es el exponente más claro de compositor pianístico romántico español con visión europea”.

“Con 14 años se fue a estudiar a Londres. Más tarde a París con Ignaz Moscheles. Siempre estuvo moviéndose para conocer lo que se estaba haciendo. No hay testimonio real de que hubiera estudiado con Chopin, pero durante mucho tiempo se pensó que sí había tenido contacto con él. Desde luego, a pesar de que está influenciado por él y también por otros, tiene un sello personal en cuanto a armonías y manera de llevar el discurso”, explica Prisuelos. “Esta música es muy de salón y se hacía entonces para mostrarse en grandes casas burguesas y entre gente con inquietudes. Es algo bonito. Natural”.

Recuperación

Entre las obras incluidas en el álbum (Romanzas sin palabras, Valses, alguna Improvisación y alguna Balada) se encuentra Soirèes d’automne à la ferme, una suite encontrada al recabar repertorio para la grabación que apareció, según cuenta el pianista, en el fondo del compositor navarro Guelbenzu, que era muy amigo suyo. “En todo este tiempo no ha sido tocada ni grabada. Tiene forma de Romanza sin palabras y estaba simplemente guardada en un cajón. Aquí la incluimos por primera vez”.

Maider Múgica, de Universal Music, explica que hoy en día es complicado distribuir de forma física un disco como este. “Digitalmente ya está disponible y ese es nuestro compromiso. Creo que, además, todas las casas de discos estamos trabajando en esta línea, en la de redescubrir o recuperar ese otro legado que hemos dejado olvidado”, apunta.

Por su parte, a Mario Prisuelos le gusta de forma especial destinar esfuerzos a redescubrir compositores y reconoce que quizás hay otros músicos de la época cuyo legado merece también ser desempolvado. Con este repertorio ofrecerá diferentes conciertos dentro y fuera de España y, de hecho, el Museo del Romanticismo de Madrid le espera el próximo 5 de mayo.

adalid

 

 

Adalid. El piano romántico.
Mario Prisuelos
Universal
Centenario de la Sociedad Filarmónica de Vigo