Un mes después, el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, hizo lo propio presentando los capítulos del Plan destinados a las áreas de cultura y deporte, una de sus 10 ‘políticas palanca o tractoras’, a las que se han destinado 825 millones de euros (el 1,2% de su inversión total, frente al, por ejemplo, 10,5% destinado a Educación y Formación, el 7% a I+D+i o el 6,2% a la reforma de la Administración) que se repartirán en los epígrafes ‘Revalorización de la industria cultural’ (325 millones), ‘Spain Audiovisual Hub’ (200 millones) y ‘Fomento del sector del Deporte’ (300 millones).

Pero más allá de estos tres epígrafes específicos, las industrias culturales también pueden beneficiarse de las partidas gestionadas por otros ministerios, como por ejemplo la de ‘Impulso a la PYME’, ‘Modernización y competitividad del sector turístico’ y, especialmente, el ‘Plan Nacional de Competencias Digitales’, en el que 150 millones de euros están reservados para la capacitación de las industrias culturales.

En conjunto, el Plan se basa en cuatro principios en los que se han de inscribir todas las reformas e inversiones de cada Estado de la Unión Europea: transición ecológica, transformación digital, igualdad de género y cohesión social y territorial.

Revalorización

En concreto, su componente 24, ‘Revalorización de la industria cultural’, acomete tres retos fundamentales: mejora de su competitividad (al que se destinan 110,87 millones de euros), dinamización de la cultura como elemento de cohesión social y territorial (141,06 millones de euros) y digitalización e impulso de los grandes servicios culturales (73,06 millones de euros).

Entre las reformas previstas están el desarrollo del Estatuto del Artista y el fomento de la inversión, el mecenazgo cultural y la participación social; y la adaptación del marco regulatorio de los derechos de propiedad intelectual.

Respecto a la dinamización de la cultura como elemento de cohesión social y territorial, el Plan incluye proyectos para poner en valor el patrimonio histórico; modernización y gestión sostenible de infraestructuras; diversificación la oferta cultural en áreas no urbanas, y la dotación de recursos para las bibliotecas públicas.

Otro de los grandes retos es la digitalización e impulso de los grandes servicios culturales, que incluye a su vez cuatro proyectos: grandes museos estatales, mencionando concretamente a Prado y Reina Sofía; patrimonio bibliográfico y Biblioteca Nacional de España; patrimonio cultural, difusión, digitalización e interoperabilidad; y herramientas avanzadas de gestión para el INAEM.

Entre otros proyectos anunciados, el Museo Nacional del Prado desarrollará una plataforma digital a la que se espera que se puedan sumar al menos otros 30 museos; el Reina Sofía pondrá en marcha un programa de becas y residencias de investigación para artistas y pensadores jóvenes; y, por ejemplo, se digitalizarán archivos tanto de las administraciones públicas como de entes privados para que sean accesibles para toda la ciudadanía.

La industria cultural representa el 3,2% del PIB español y proporciona empleo a 710.200 personas, un 3,6% del empleo total.

Presentación de las área de Cultura y Deporte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

Revalorización de la industria cultural. Objetivos

– Promover la digitalización y sostenibilidad de los grandes servicios culturales.

– Reformar y actualizar el marco legislativo de las industrias culturales y creativas.

– Impulsar el papel de la cultura como elemento de cohesión social y territorial.

– Internacionalización.

– Mejora de la competitividad y productividad del sector cultural.

– Facilitar el acceso a la cultura.

– Promover la modernización, la transformación digital y la transición ecológica del sector.