La obra por la que ha obtenido esta distinción lleva como título In Woolworths Choir of 1979, un vídeo de 20 minutos “sumamente sofisticado tecnológicamente”, según la crítica, en el que la artista se inspira en un incendio de unos grandes almacenes en Manchester en 1979 en el que murieron 10 personas.

Esta pieza, que cuenta con los testimonios de algunos testigos, fue expuesta en el Centro de Arte Contemporáneo de Gateshead (Newcastle) y empieza con las imágenes de una iglesia gótica que dan paso a las de una banda de chicas de los años 60 para concluir con el incendio.

La naturaleza del arte

El Turner Prize se concede al artista menor de 50 años que haya realizado la mejor exposición en Reino Unido en el último año y, además del reconocimiento, está dotado con 25.000 libras (30.565 euros).

Aunque aspira a resaltar la “variedad y la vitalidad” del arte contemporáneo, el Turner suele caracterizarse por la concurrencia de obras polémicas, como los animales en formol de Damien Hirst o la habitación con luces que se encendían y apagaban de Martin Creed.

Nuevos desarrollos

Con el objetivo de impulsar el debate público sobre los nuevos desarrollos en el arte contemporáneo, este premio es reconocido como uno de los más importantes y prestigiosos de las artes en Europa, aunque casi siempre genera enconadas y sesudas discusiones sobre la “verdadera naturaleza del arte”.

Los miembros del jurado de esta edición han sido Andrew Hunt, director de la Focal Point Gallery, Southend-on-Sea; Heike Munder, director del Migros Museum für Gegenwartskunst, Zúrich; Michael Stanley, director de Modern Art Oxford, Oxford; Mark Sladen, director del Kunsthal Charlottenborg, Copenhague, y Penelope Curtis, director de la Tate Britain, Londres.