Entre los proyectos premiados se conjugan algunas de las perspectivas clásicas de la disciplina basadas en simulaciones y sistemas informáticos junto con las nuevas tendencias que exploran el potencial de las biotecnologías y las ciencias medioambientales.

Mientras esto ocurre en la elección de los temas, concurren a VIDA creadores de campos variados como el diseño, la ingeniería, la arquitectura o la ciencia, lo que confirma la multidisciplinariedad como uno de los rasgos del concurso.

Del total de los proyectos presentados en esta edición hay que destacar especialmente la participación de España, con 52 proyectos, México con 25, Alemania con 23, Argentina con 15 y  Estados Unidos con 14 proyectos. 

Palomas urbanas

El primer premio fue para Pigeon d´Or, del artista belga Tuur Van Balen, que construye una propuesta de diseño experimental que utiliza el ecosistema urbano como contexto para provocar el encuentro entre determinados organismos que lo habitan: las palomas urbanas, el hombre y un conjunto de microorganismos catalizadores. El artista utiliza como alimento para las palomas unos bioladrillos o biobrick que determinan que las aves excreten jabón biológico. De esta forma explora las posibilidades de la biotecnología para tratar de revalorizar el rol de la paloma en este contexto, que pasa a ser un animal beneficioso en lugar de un agente contaminante. El proyecto se convierte en una herramienta para explorar las consecuencias éticas, políticas y estéticas del diseño a través de las nuevas biotecnologías.

Cristales semiconductores

Irrational Computing, del artista alemán Ralf Baecker, galardonado con el segundo premio en VIDA 14.0, es una instalación de cinco módulos electrónicos que exponen las cualidades ocultas de los cristales semiconductores de silicio y de cuarzo empleados habitualmente en la tecnología informática. Baecker aprovecha las propiedades físicas de tales cristales para generar un procesador rudimentario de señales ampliadas, y los muestra al espectador en una cantidad suficiente como para evidenciar que se trata de materias primas. Con este gesto ofrece una solución pragmática a los procesos simbólicos que constituyen las tecnologías de la información en la sociedad contemporánea.

Comunicación entre especies

Los sistemas híbridos que investigan la comunicación entre especies son analizados en el escenario construido por May the horse live in me, tercer premio de VIDA 14.0, de la pareja de artistas franceses Marion Laval-Jenatet y Benoit Mangin (Art Orienté Objet). Consiste en un experimento que aplica técnicas clínicas en el cuerpo de la artista para desvelar la hermandad entre ésta y un caballo. Por medio de una performance realizada en la Galería Kapelica de Liubliana, la artista recibe una inyección de plasma sanguíneo del equino, proceso al que preceden una serie de complejas experiencias biomédicas. Este ritual de “hermandad de sangre” pone en cuestión las barreras establecidas entre especies y la supuesta prioridad de los humanos sobre el resto de los animales.

Menciones de honor

En las siete menciones de honor concedidas en VIDA 14.0 hay una amplia articulación de los temas descritos en los tres primeros premios, así como otros que se han desarrollado en proyectos premiados en otras ediciones.

  • En ADB (after Deep Blue), del canadiense Nicholas Stedman, se recupera la práctica del arte electrónico vinculado a las emociones artificiales a través de un robot articulado que se comunica con el usuario por medio del tacto.
  • The Inmortal de Revital Cohen (Gran Bretaña) idea una máquina de soporte vital integrada por varios aparatos esenciales en la cultura médica contemporánea que funcionan en un sistema de bucle de relaciones y funciones, en un intento de explorar los límites del cuerpo humano tal como se conciben en la realidad.
    • Equilibrum Variant, del italiano Roberto Pugliese, explora el fenómeno de la retroalimentación acústica que se da en el espacio físico cuando interactúan dos dispositivos mecánicos.

      • Pendulum Choir, del suizo Michel Décosterd, toma el sónico y el movimiento repetitivo para crear una piza coral con nueve voces a capella en donde los intérpretes se alzan sobre un sistema hidraúlico para generar sonidos nuevos derivados del movimiento pendular del mismo.

      • N-Polytope, del canadiense Chris Salter, se basa en las instalaciones creadas por el músico experimental Iannis Xenakis en los 70 que usaba modelos probabilísticos sobre la arquitectura, el sonido y la luz para crear masas luminosas y sonoras que rodearían al público. 

      • The Great Work of the Metal Lover, del estadounidense Adam Brown, utiliza el conocimiento reciente de un tipo de bacterias extremófilas para producir depósitos de oro que se extraen de una atmósfera reducida en un laboratorio y se transforman en pan de oro de 24k. 
      • Por último, The Supersticious Fund Project, de Ching Tat Chung ( Gran Bretaña), hace una incursión en el mundo financiero para crear un sistema de predicción basado en supersticiones. Con ello expresa la realidad de los sistemas de información basados en algoritmos que introducen valores creativos e inestables que escapan a la lógica bursátil.