El neoyorkino Josh Safdie (Diamantes en bruto, Good Time) firma su primer trabajo en solitario como director y guionista de un film en el que Timothée Chalamet da vida a Marty Reisman (en la película el apellido cambia a Mauser), un peculiarísimo personaje que en la década de los 50 se convirtió en una especie de leyenda a través del ping-pong, un deporte poco popular entonces en Estados Unidos.

Marty, un buscavidas que había trabajado como dependiente en una zapatería y haciendo chanchullos varios, logró convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo desafiando a los grandes tenistas de mesa japoneses logrando más de veinte títulos importantes y, con casi setenta años, convirtiéndose en el jugador más veterano en lograr un título nacional en la especialidad.

A lo largo de su existencia siempre flirteó con el sombrío mundo de los estafadores aquel superdotado de la pequeña raqueta que viajó por  el mundo como telonero, -llenando los tiempos muertos-  de las exhibiciones del equipo de baloncesto de los Harlem Globetrotters. Aquel hijo de inmigrantes que a través de sus andanzas económicas y amorosas protagoniza una película que permite a Josh Safdie retratar una época. Esa en la que entre luces y sombras se acuñó aquello de ‘el sueño americano’.

“Creo que los sueños son los mayores agentes a la hora de lograr cambios. Me interesaba hacer una película sobre alguien convencido de que puede cambiar las cosas. En ese sentido hemos filmado una especie de parábola del sueño americano”, comenta el realizador.

El resultado acumula reconocimientos varios, entre ellos nueve nominaciones en los Oscar, las correspondientes a mejor película, dirección, guion original, fotografía, montaje, diseño de producción, vestuario, casting y actor protagonista para un Chamalet que ya logró el premio en los Globos de Oro y en los Critics Choice Awards. Quien tras reclamar atención en Call me by your name y en Un completo desconocido, también por ambas nominado a las estatuillas de Hollywood, se consolida como uno de esos intérpretes destinados a perdurar.

“Este personaje, un joven con una ambición desmesurada que está dispuesto a todo para cumplir su sueño, comentó el actor al recibir sus galardones, me recuerda a mí mismo cuando comencé. Su obsesión por perseguir y lograr sus objetivos me enganchó. Esa determinación por alcanzarlos y no aceptar un no por respuesta, algo que me apliqué a mí mismo en relación con  una industria como la del cine en que los comienzos son tan difíciles”.

Completan un reparto meticulosamente medido Gwyneth Paltrow (Shakespeare enamorado, El talento de Mr. Ripley), que regresa tras una década de parón en la gran pantalla, Odessa A’zion (Grand Army), Kevin O’Leary (Shark Tank), el rapero californiano Tyler Okonma ‘The Creator’, en su debut como actor, Fran Drescher (La niñera) y los cameos de la leyenda de la NBA George ‘Iceman’ Gervin y del cineasta Abel Ferrara.

Marty Supreme

Dirección: Josh Safdie

Guion: Ronald Brostein, Josh Safdie

Intépretes: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Kevin O’Leary, Tyler Okonma ‘The Creator’, Fran Drescher, Abel Ferrara

Fotografía: Darius Khondji

Música: Daniel Lopatin

Producción: A24, Elara Pictures, IPR.VC.

Drama biográfico

Estados Unidos/2025/150 minutos

Diamond Films