En la Italia de posguerra, tras años alejada de los escenarios y cuando todo parece indicar que su legendaria carrera ha llegado a su fin, Duse siente el irrefrenable impulso de regresar al teatro, el único lugar donde fue y se sintió verdaderamente libre. En ese oscuro tiempo bisagra entre la Primera Guerra Mundial y el auge del fascismo, su razón termina cediendo ante el deseo y, lejos de cualquier atisbo de resignación, decide volver al lugar donde comenzó su vida: el escenario.
No es solo el deseo de actuar lo que la impulsa, sino también la profunda necesidad de reafirmarse en un mundo que está cambiando y que amenaza con arrebatarle todo, incluida la independencia económica que conquistó gracias a su trabajo. Una vez más, Eleonora elige el teatro como refugio exclusivo para la verdad y la resistencia. Armada únicamente con su arte, desafía el tiempo y el desencanto, transformando cada palabra y cada gesto en un acto revolucionario.
Con determinación, afronta su último viaje convencida de que uno puede renunciar incluso a la propia vida, pero nunca a su verdadera naturaleza. Mientras lidia con la compleja relación con su hija, el peso de los años y su tormentoso vínculo con el poeta Gabriele D’Annunzio, Eleonora Duse convierte su regreso en una lucha contra el tiempo, el poder y su propia decadencia, en un gesto valiente y luminoso frente a un mundo en transformación. Pero el precio de empuñar la belleza frente a la brutalidad del poder y de la historia es elevado: sus relaciones personales y su salud comienzan a desmoronarse.
La película está protagonizada por Valeria Bruni Tedeschi, que se pone en la piel de esta figura histórica a través de una interpretación soberbia que jamás, pese a su intensidad, cruza la frontera de la sobreactuación. La acompañan Noémie Merlant, Fausto Russo Alesi y Vincenzo Nemolato, todos bajo la dirección de Pietro Marcello (Caserta, 1976), uno de los cineastas italianos más singulares de su generación, reconocido por un lenguaje que cruza ficción, documental, archivo y memoria histórica.
Al referirse a la actuación de Bruni Tedeschi, el director destaca: «Desde el primer momento fue mi única opción para interpretar a Duse. En ella encontré ese fuego creativo, esa fuerza interior que buscaba. Valeria no solo es una actriz extraordinaria, sino también una directora y una compañera profesional con la que pude compartir cada decisión».
Sobre el filme que ahora estrena, Marcello confiesa: «Cuando me encontré con la figura de Duse fue natural elegir la ficción para contar su historia. ¿Quién era realmente? ¿Cómo actuaba? No tenemos grabaciones de su voz, solo unas pocas fotografías y una única película. Para mí se ha convertido en una figura mítica y esquiva. Me fascinaba el periodo histórico en el que vivió, pero sabía poco sobre ella, a menudo eclipsada por su relación con D’Annunzio. Descubrir su extraordinaria vida como actriz y como mujer fue encontrarme con un personaje inesperado.
»Eleonora era una mujer condenada, por su talento y su visión revolucionaria del teatro, a encontrar una dimensión de grandeza solo sobre el escenario. En la vida real chocaba con sus propios límites y también con los de la sociedad de su tiempo. Un artista siempre es hijo de su época, pero Duse estaba irremediablemente adelantada a la suya y fue capaz, superando mil vicisitudes, de guiar a su compañía más allá de las montañas. La película es, por tanto, una epopeya paradójica».
«La decisión de centrarme en los últimos años de su vida, entre 1917 y 1923, surgió de manera natural», recuerda el realizador. «En ese periodo, Eleonora se enfrentó a su balance final con el arte, con su propio cuerpo, con la maternidad, con D’Annunzio y con la historia de Italia. El encuentro entre Duse y la historia también me permitió investigar otros temas que me preocupan: el papel del artista ante tragedias como la guerra, la pobreza y el dolor, y las posibles expresiones de la relación entre el arte y el poder. No quería narrar simplemente quién era Duse, sino recuperar su alma en un momento de transición, cuando la energía de la juventud deja paso a la fuerza obstinada de la madurez. Una mujer marcada por las cicatrices, pero guiada por un impulso profundo incluso en el dolor, en el arte y en la vida».
Eleonora Duse, la divina
Dirección: Pietro Marcello
Guion: Pietro Marcello, Letizia Russo, Guido Silei
Intérpretes: Valeria Bruni Tedeschi, Fanni Wrochna, Noémie Merlant, Fausto Russo Alesi, Edoardo Sorgente, Vincenzo Nemolato, Gaja Masciale, Vincenza Modica, Mimmo Borrelli
Música: Marco Messina, Fabrizio Elvetico, Sacha Ricci
Italia / 2025 / 122 minutos
BTeam Pictures















