La estrategia de la araña, El conformista, El último tango en Paris, Novecento, El último emperador, El cielo protector, Belleza robada… La historia del cine no sería la misma sin esos largometrajes que convirtieron a Bernardo Bertolucci, – siempre retador y admirado, a veces controvertido-, en una de las figuras más emblemáticas de la cinematografía de la segunda mitad del siglo XX.

Utilizando imágenes y material de archivo inédito y los testimonios de figuras estrechamente vinculadas al universo creativo del cineasta, el documentalista Marco Spagnoli retrata el ambiente artístico, las complicidades, las discusiones y la pasión desbordante por el séptimo arte que marcaron a un grupo único que, bajo el liderazgo de un director tan talentoso como precoz, llegaron a escribir algunas memorables páginas cinematográficas.

Entre esos testimonios los de Stefania Sandrelli, la actriz que más veces trabajó con Bertolucci, protagonizando hitos como PartnerEl conformista Novecento y Belleza robada (1996), Wim Wenders, Dario Argento, Pupi Avati o Marisa Paredes que habla de “un artista imprescindible de la belleza, la seducción y la poesía”.

Desde una entregada admiración todos revelan que  la amistad, la audacia y la libertad artística impulsaron los proyectos de un creador que, como puntualiza Wenders, “siempre llenó de magia y arte la pantalla”.

Entre imágenes, confesiones y silencios, el documental dibuja un retrato cercano y clarividente de los momentos clave, logros y desafíos de quien había nacido en Parma el 16 de marzo de 194. Acaso el hecho de ser el primogénito de Attilio Bertolucci, un reconocido poeta, historiador del arte y crítico de cine, hizo que ya desde los quince años Bernardo optase por la poesía y con su primer libro lograse el prestigioso Premio Viareggio.

Con el punto de mira en las letras asistió a la Facultad de Literatura Moderna de la Universidad de Roma La Sapienza de 1958 a 1961, pero el cine había marcado su destino. Bertolucci padre había ayudado al cineasta y escritor Pier Paolo Pasolini a publicar su primera novela, y Pasolini le correspondió al contratar a Bernardo como primer asistente en Accattone, película de 1961. Un año más tarde, con sólo veintidós, dirigiría, con guión del propio Pasolini, La commare secca, su primer largometraje.

Desde aquella primera entrega y hasta Yo y tú (2012) el último film que dirigió, Bertolucci dejaría en la pantalla, – contrapeando películas sencillas con grandes superproducciones como El último emperador en la que participaron 19.000 extras- y a lo largo de más de cuatro décadas una serie de títulos inolvidables. Por el conjunto de su obra y entre otros muchos reconocimientos recibió los premios honoríficos de los festivales de Venecia y Cannes y el Premio del Cine Europeo.

Con setenta y siete años, un cáncer de pulmón acabó con su vida en Roma el 26 de noviembre de 2018.

Bertolucci. Nuestra magnífica obsesión

Dirección y guion: Marco Spagnoli

Testimonios: Bernardo Bertolucci, Wim Wenders, Dario Argento, Marco Bellocchio, Stefania Sandrelli, Marisa Paredes

Fotografía: Niccoló Palomba

Música: Max Di Carlo

Producción: Gianluca Curti,  Minerva Pictures y Arte, en colaboración con Rai Documentari

Documental

Italia/2025/90 minutos

A Contracorriente Films