Creatividad a raudales para situarnos ante la historia de dos mujeres unidas más allá del tiempo y del espacio por sus trayectorias personales y artísticas. Así es. Heridas sepultadas hace mucho vuelven a abrirse cuando la icónica estrella del pop Mother Mary (Anne Hathaway), a punto de regresar a los escenarios, se reúne con Sam Anselm (Michaela Coel), su mejor amiga y diseñadora de moda de la que se había distanciado.

Ella, Mother Mary que ha creado un personaje de enorme carisma durante una década de exitosa carrera, vive una profunda crisis personal  y deseando liberarse de lo que ahora representa, recurre a la única persona en quien confía. Desesperada por encontrar respuestas, se presenta en casa de Sam Anselm, su antigua amiga y socia creativa, cuya estrella empezó a decaer a medida que la de Mother Mary cobraba fulgor, para pedirle que le diseñe un vestido muy especial para su próximo concierto que pretende sea el espectáculo de su vida.

Sam solo dispone de un día para crear esa prenda, pero veinticuatro  horas son más que suficientes para dar rienda suelta a un tsunami en el que se mezclan recuerdos y vivencias, confesiones y enfrentamientos que dan pie, a lo largo de un encuentro alucinante, a una especie de reinvención de las dos antiguas amigas.

El director, guionista y productor David Lowery reconoce que comenzó a escribir la historia sin mucha reflexión: “Empezó como una conversación a dos en un solo decorado. Quería hacer una película basada únicamente en el diálogo, con dos grandes actrices, un guion genial y nada más. Estaba convencido de que sería rápido y sencillo”.

A punto de acabar El caballero verde y de empezar a rodar Peter Pan & Wendy se planteó quién era realmente como narrador y comprendió que esa conversación entre dos personas enfrentadas, de algún modo representaba su propia realidad; dos versiones de sí mismo. Poco a poco, estos dos avatares cobraron formas diferentes, convirtiéndose en Mother Mary y Sam Anselm. Dos personajes nada sencillos unidos por una tremenda creatividad y una ambición desmesurada, desgarrados por una dolorosa traición. “Dejaron de ser dos partes opuestas de mí mismo, sus vidas cobraron una dimensión propia”, explica el director.

“Me interesa la energía que existe entre dos personas que disfrutan de una colaboración creativa. Puede ser positiva, sanadora, pero también puede ser muy amarga En este caso, en que una de las dos es la expresión de la creatividad que ve el público, mientras que la otra es invisible, el desequilibrio se hace patente y la relación empieza a pudrirse”.

Con canciones compuestas por Charli xcx, Jack Antonoff y FKA Twigs, el film explora el camino de dos artistas en busca de la creación salvadora. El electrizante intercambio de energía entre dos fuerzas creativas. “Las canciones pop tienen el poder de unir a millones de personas que comparten una misma emoción; hacen que uno se sienta visto y escuchado, incluso pueden enmendar un corazón roto. Mother Mary cuenta que el arte puede convertir algo terrible en algo maravilloso”.

Para encarnar a una estrella de fama mundial con un carisma sin par que se ha quedado emocionalmente vacía, David Lowery necesitaba a una protagonista con un aura similar, alguien que hubiera catado la fama y lo que implica. “Mother Mary requería a una actriz conocida, alguien que llevara la palabra celebridad grabada en la frente. Quería jugar con lo que significa tener a generaciones de fans, y Anne Hathaway me ofrecía todo esto y mucho más”.

La actriz, en uno de las interpretaciones cumbre de su carrera, se sometió a un proceso de transformación para el papel, que incluyó clases de canto y de baile, además de darle forma con una desbordante veracidad a los altibajos de una reina del pop que lidia al tiempo con su arrogancia e inseguridad.

Conocida por su versatilidad como intérprete y productora Anne Hathaway interpretó en 2012 a Fantineen en Los miserables, de Tom Hooper, por lo que fue galardonada con el Oscar, el Globo de Oro, el SAG y el BAFTA a la Mejor Actriz. También fue nominada en 2008 al Oscar por la La boda de Rachel, de Jonathan Demme, además de ganar el Premio a la Mejor Actriz otorgado por la Asociación de Críticos de Cine, el Consejo Nacional de Críticos y la Asociación de Críticos de Chicago.

Entre sus trabajos más recientes destaca Vidas perfectas, con Jessica Chastain; La idea de tenerte; Llegó a mí, y Armageddon Time. Y entre sus últimos estrenos El diablo viste de Prada 2; La Odisea, de Christopher Nolan; El final de Oak Street, y Verity. Posteriormente la veremos en Alone at Dawn, de Ron Howard, y volverá a encarnar a Mia Thermopolis en la tercera entrega de Princesa por sorpresa.

Habitual sobre los escenarios teatrales, ha sido galardonada con el Premio Clarence Derwent por Carnival, y con el Lucille Lortel por Grounded. Muy implicada en cuestiones sociales, desde 2016 es Embajadora de la ONU para el  fomento de la igualdad de género en el trabajo y miembro de la junta de asesores de la red de Teatros Lollipop, una organización que visita y atiende a los pacientes de hospitales pediátricos con enfermedades crónicas o muy graves.

Ahora, muy satisfecha por su participación en una película destinada a perdurar, la actriz concluye: “Mother Mary explora la creatividad, el perdón, la pérdida, el pesar, y lo que significa tener un asunto pendiente con alguien a quien aún amas. David ha plasmado todo esto en la pantalla a través de una historia tan bella como conmovedora que no se había visto antes”.

Mother Mary

Dirección y guion: David Lowery

Intérpretes: Anne Hathaway, Michaela Coel, Hunter Schafer, FKA Twigs, Sian Clifford, Atheena Frizzell

Fotografía: Andrew Droz Palermo, Asc, Rina Yang, Bsc

Música: Daniel Hart

Canciones originales: Jack Antonoff, Charlixcx, FKA Twigs

Coreografía: Dani Vitale

Vestuario: Bina Daigeler

Montaje: David Lowery

Producción: Toby Halbrooks, P.g.a., Jeanieigoe, Jonas Katzenstein,  Maximilian Leo, Jonathan Saubach

Melodrama

Reino Unido/2026/112 minutos

Elastica