Naza, el término que da título al largometraje, es un acrónimo militar derivado del hebreo nezek agavi utilizado por el ejército y la inteligencia israelíes para indicar el número de civiles que se espera que mueran, como daño colateral, tras los ataques aéreos.
Rodada en las azoteas de Tel Aviv en conversaciones absolutamente secretas, la película desvela en detalle el funcionamiento de los sistemas que hay detrás del asesinato masivo y calculado de civiles palestinos en Gaza. .
Realizada a lo largo de tres años, la película surgió de una iniciativa de Yuval Abraham y Rachel Szor que llevaron a cabo las entrevistas durante la noche para proteger la identidad de los testigos (24 soldados, técnicos, pilotos de drones y oficiales de los servicios secretos israelíes), cuyos rostros y voces ocultaron posteriormente mediante alteraciones digitales
Las personas entrevistadas describen los procedimientos operativos, así como el uso de tecnologías de vigilancia y análisis automatizado de datos. En particular, dan testimonio del empleo del sistema de inteligencia artificial Lavender para la elaboración automática de listas de objetivos, del programa Homeland para las interceptaciones telefónicas y del procedimiento Where’s Daddy, diseñado para localizar a sospechosos a través de las comunicaciones de sus allegados. Asimismo, señalan que el número previsto de víctimas civiles se comunica en el marco habitual de los procedimientos operativos.
Según estos testimonios, se priorizan los bombardeos nocturnos contra domicilios particulares, aceptándose de antemano cuotas específicas de bajas civiles -alrededor de veinte para objetivos de menor rango y hasta diez veces más para figuras de alto nivel-, al tiempo que se describe que el propio sistema Lavender presenta un margen de error superior al quince por ciento, lo que en algunos casos provoca la muerte de civiles sin que se alcance el objetivo militar.
Según datos de las autoridades sanitarias locales y de diversas fuentes internacionales, al menos 74. 000 palestinos han perdido la vida en la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra, de los que en torno a 25.000 eran niños de menos de doce años.
Al referirse a Naza, Yuval Abraham y Rachel Szor, que debutaron con el documental No other land consiguiendo el Óscar a Mejor Película Documental en 2025, puntualizan:
«Hicimos esta película desde la sensación de tener la obligación de usar nuestra posición como israelíes para examinar los sistemas que hay detrás del asesinato masivo de civiles palestinos del que nuestro país es responsable. Durante los tres años de rodaje nos encontramos haciéndonos las mismas preguntas que se hicieron la generación de nuestros abuelos y tantos otros a lo largo del siglo XX: ¿Cómo es posible que un grupo de personas permita la deshumanización total de otro? ¿Cómo funciona por dentro un sistema así? … La película nos permite explorar algo más profundo de lo que podíamos alcanzar solo con nuestro trabajo de investigación periodística: no únicamente las palabras que se dicen, sino también las que no se dicen, el silencio. Romper ese silencio depende de todos nosotros».
Jim Wilson y Jonathan Glazer, guionista y director de La zona de interés, film que en 2024 ganó el Óscar a la mejor película internacional, son coproductores de Naza en estrecha colaboración con The Guardian, cuyo corresponsal de investigación y productor Harry Davies ha declarado: “Si bien nuestros reportajes han ofrecido una visión de la guerra moderna, también han revelado algo más específico: cómo la amplia arquitectura de vigilancia masiva de Israel en los territorios palestinos ocupados se instrumentalizó en una de las campañas de bombardeos aéreos más destructivas de la historia reciente. Un sistema creado para escuchar y controlar contribuyó a crear una maquinaria de matanza masiva”.
Por su parte el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu el pasado 23 de septiembre calificó el film como una acción de “traición a la patria”, propuso que se le retirase la ciudadanía a sus directores y anunció que está impulsando dos iniciativas legislativas: una para permitir la revocación de la ciudadanía de los israelíes que difamen a los soldados o al Estado en el extranjero, y otra para sancionar la difamación de Israel o de las FDI con multas de hasta un millón de séqueles”.
Tras esta declaración y que los responsables del film se enfrentaran a crecientes críticas y amenazas, más de doscientos cineastas firmaron una carta en apoyo de Yuval Abraham y Rachel Szor. Entre los firmantes figuran varios de los directores más destacados de Israel, como Ari Folman, Shlomi Elkabetz, Ran Tal y Michal Aviad.
Por su parte la Asociación Internacional de Documentalistas hizo público un documento instando al gobierno israelí a retirar sus amenazas contra los cineastas Abraham y Szor y poner fin a la campaña pública de intimidación en su contra.
Naza tuvo su presentación internacional el 10 de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Venecia donde además de lograr el Premio del Jurado provocó, con el público en pie, una ovación de veinticinco minutos, la más larga registrada en la historia del festival. También obtuvo el Premio del Público a la Mejor Película Europea en el reciente Festival de San Sebastián.

Naza
Dirección y guion: Yuval Abraham, Rachel Szor
Fotografía: Rachel Szor, Harry Davies
Sonido: : Robert Farr
Montaje: Yuval Abraham, Rachel Szor, Harry Davies
Drones adicionales: Mica Levi
Producción: Harry Davies, Lindsay Poulton, James Wilson
Producción ejecutiva: Jonathan Glazer, Paul Lewis. Nicole Jackson, Joseph Schull, Harriet Gugenheim, Wendy vanden Heuvel
Documental
Reino Unido/2026/80 minutos
Distribución: Elastica
















