Las obras de la exposición, comisariada por Francesc Quílez, proceden de colecciones públicas y privadas de Europa y EE.UU., como El Prado, la Biblioteca Nacional de Madrid, el Museo Lázaro Galdiano, el British Museum, el Metropolitan de Nueva York o el Cleveland Museum y, sobre todo, del Fondo Lucas del propio MNAC, adquirido en 1921 por la Junta de Museos a los herederos del artista modernista Alexandre de Riquer.

El estilo de Lucas

El uso de una técnica innovadora por parte de Eugenio Lucas (1817-1870), basada en la aplicación en algunos dibujos de manchas aleatorias, dio como resultado obras con gran tendencia a la abstracción, formas imaginarias muy sugerentes y una poética donde el azar se convertía en un componente determinante.

Para muchos, sus dibujos no tienen parangón en el arte español del siglo XIX, comparándolos, en muchos casos, con obras de Víctor Hugo, Constable o Turner e, incluso, considerándolas un anticipo de lo que años después haría Rothko.

El propio Francesc Quílez ha señalado en la presentación que "la creatividad y la modernidad de su producción sobre papel constituyen la faceta más destacada de su obra, mientras que su pintura, llena de referencias a Goya, resulta más convencional".

El recorrido de la muestra

Debido a que muchas de las obras expuestas no están fechadas por el artista, se ha desestimado una ordenación cronológica y se ha preferido dividir el recorrido en cinco partes, paisajismo, orientalismo, caprichos e invenciones, dibujos de manchas y tauromaquia y galantería, correspondientes a las temáticas más cultivadas por Lucas.

En el inicio de la muestra se pueden ver las obras con mayor influencia de Goya, con temática taurina y de tradición castiza, de moda a lo largo del siglo XIX.

En un segundo apartado, el espectador encuentra dibujos de paisajes como Barco de vela, Paisaje fluvial con puerto y figuras o Encuentro en un bosque, que muestran una visible influencia de Jenaro Pérez Villaamil, con la sensibilidad romántica propia de su tiempo.

Caprichos e invenciones

A continuación, y bajo el título Caprichos e invenciones, se presenta una selección de piezas que muestran la huella goyesca en la obra del artista madrileño, que deja volar su fantasía representando motivos fantásticos como aquelarres y sortilegios de brujas o criaturas monstruosas celebrando rituales demoníaco que recuerdan al espectador las pinturas negras de Goya.

En los "dibujos de manchas" queda constancia la utilización por parte del artista de la técnica de manchas aleatorias, en las que, en palabras del comisario, "Lucas se deja llevar por aquello que le sugieren las diversas manchas de tinta que aplica al papel".

Para concluir, se han elegido las obras de temática orientalista, otra de las invenciones del arte del Ochocientos, en la que Lucas trabajó especialmente en la década de los 60 del siglo XIX.

 

Barcelona. El imaginario de Eugenio Lucas. La influencia de Goya en la poética romántica. Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Hasta el 1 de febrero de 2009.

Comisario: Francesc Quílez.