El maestro Salzillo

Francisco Salzillo, hijo de un artesano napolitano, realizó uno de los más importantes de España. Comenzado a raíz de un encargo del noble murciano Jesualdo Riquelme en 1783, está compuesto por 556 figuras, realizadas con un tamaño de 30 centímetros modeladas en arcilla o madera, con lienzos y telas encoladas, todas ellas ricamente policromadas dentro de la tradición rococó. Durante esta Navidad y hasta el próximo 2 de febrero, el CentroCentro Cibeles de Madrid expone 297 de las piezas de este belén murciano.

Concluido en 1800, se trata del belén de Misterios por excelencia de la tradición española, donde los protagonistas del relato son los episodios evangélicos, acompañados por escenas costumbristas que retratan la sociedad de la época. En este universo popular se relacionan los pastores y gañanes con la refinada nobleza local y, junto a ellos, se hacen presentes los delicados seres sobrenaturales, como los ángeles o los personajes sagrados, con sus túnicas ricamente estofadas y doradas.

Quién dijo juguetes

Una extensión de 40 metros cuadrados ha sido necesaria para acoger el belén de Playmobil en el municipio de Tomares, Sevilla. El más grande de España realizado con estas figuras, cuenta con 3.500 con las que se recrean diferentes escenas. El belén, organizado con la colaboración de la Asociación Cultural Área7 de Sevilla, cuenta con figuras de colección de 1974, piezas descatalogadas que han llegado de Alemania y que nunca se han visto en España, y algunos elementos que se han pedido directamente a la fábrica. Hasta el 5 de enero se puede visitar en el salón de plenos del Ayuntamiento, un belén peculiar que celebra su quinta edición, ya que en años anteriores se había expuesto en la capital sevillana.

En esta ocasión destaca por su tamaño y por el gran número de escenas que se han recreado. En ellas se podrá contemplar escenas de los Misterios, reconstrucciones de edificaciones a escala, ríos, cascadas, puertos, canteras, una ciudad romana en el año cero, una ciudad costera de Egipto o una zona agrícola de Palestina, entre otros lugares.

Belén napolitano en Sevilla

Belén Napolitano 2013 de la Fundación Cajasol, Sevilla

Belén Napolitano 2013 de la Fundación Cajasol, Sevilla

En Sevilla, ciudad belenística por excelencia, se pueden visitar multitud de belenes. Entre ellos hay que destacar este año el de la Fundación Cajasol. El Belén Napolitano de 2013, obra de Luis Garduño, está situado en el patio de la sede de la entidad, en el número 1 de la Plaza de San Francisco. Este tipo de belén es uno de los modelos más característicos de la tradición barroca, donde se mezcla lo religioso con lo cortesano, lo sofisticado y lo popular.

Cuenta con más de 100 figuras de candelero articuladas de 35 centímetros, la mayoría propiedad de la Fundación. Las construcciones, repartidas en 60 metros cuadrados, están realizadas con materiales de porexpan, con pequeños detalles en madera y telas. La estructura tiene diferentes escenografías arquitectónicas que recrean escenas cotidianas del siglo XVIII. Destacan los complementos napolitanos como los tenderetes, bártulos, árganas, alimentos o enseres, el pesebre coronado por una corte de ángeles de gran hermosura, el Cortejo de los Reyes Magos, la banda de músicos turcos que acompaña a sus Majestades y la Anunciación de los pastores.

El Pessebre de Bàscara

Desde 1973 se celebra en la localidad de Bàscara (Gerona), uno de los belenes vivientes con más tradición. Aprovecha los detalles arquitectónicos y paisajísticos del pueblo, que es rico en fuentes, cuevas naturales y acantilados, con una singular vegetación y bañado por las aguas del río Fluvià. En la representación se pueden ver fragmentos de la vida cotidiana de la Palestina de hace dos mil años que se realizan en las calles y en edificios de estética medieval, interpretados por mas de 300 actores.

El belén viviente de Buitrago

En el año 1988, un grupo de vecinos del pueblo madrileño Buitrago del Lozoya decidió poner en marcha un belén viviente. Realizaron 11 escenas con 80 actores con un vestuario que habían fabricado ellos mismos y un atrezzo que habían reunido en sus casas. En la actualidad son ya 200 actores y 50 asistentes que representan a lo largo de 1.300 metros más de 25 escenas.

Se trata de una de las representaciones más conocidas y visitadas del país que se puede contemplar los días 21, 22, 25 y 28 de diciembre de 2013. Además, con motivo de la celebración del 25 aniversario de la creación del belén, se ha organizado una exposición de fotografías y carteles de todas las ediciones de esta representación, que puede verse del 7 de diciembre al 7 de enero.

Para los chocolateros

Belén de chocolate de Galleros Artesanos, Rute (Córdoba). Foto Sonia Aguilera

Belén de chocolate de Galleros Artesanos, Rute (Córdoba). Foto Sonia Aguilera

Los maestros pasteleros de la empresa Galleros Artesanos elaboran cada año un belén de chocolate en la localidad cordobesa de Rute. Siguiendo la tradición de rendir homenaje a las ciudades andaluzas (en 2009 a Córdoba, en 2010 a Sevilla, en 2011 a Málaga y en 2012 a Granada), en esta ocasión ha tocado el turno a Jaén capital y a las ciudades de Úbeda y Baeza, con la reproducción de sus monumentos más emblemáticos.

Para elaborar este belén jienense se han empleado más de 1.400 kilos de chocolate, 20% negro y 80% blanco, en los más de 66 metros cuadrados que ocupa. Con más de 170 figuras en chocolate, unas 20 más que el año pasado, acompañadas por algunas en mazapán, todas están colocadas entre las calles de esta ciudad de chocolate en la que se encuentra la Catedral de Jaén, la plaza del Pópulo y la Catedral de Baeza; el castillo de Segura de la Sierra en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, entre otros monumentos.

Durante cuatro meses, seis pasteleros han trabajado elaborando un belén que se podrá visitar hasta el 6 de enero y que acabará, finalmente, derritiéndose para hacer una chocolatada con los alumnos de los colegios de Rute.

El belén de Conxo

En Santiago de Compostela se puede visitar, hasta el 6 de enero, el conocido belén de Conxo. Este belén, que se remonta a 1946, es de la familia Otero Moreira, en él se pueden admirar en 35 metros cuadrados unas 690 figuras de barro, cera y madera, entre las que hay 60 en movimiento, 202 animales, 104 decorativas, estanque, fuentes, cabañas, lavaderos, cascadas, vegetación natural y 10 metros de muralla.

Esta obra de arte, que reproduce 28 escenas bíblicas y está alumbrada con más de mil bombillas, está dedicada este año a las hermanas Paula y Carolina, que cuentan con una escena especial para ellas titulada El sueño de los Reyes Magos.

Uno de los más antiguos

Dentro de los belenes vivientes más antiguos que se representan en España hay que mencionar el de Guijo de Galisteo (Cáceres), que se celebra desde 1662. Más de 80 personas participan de manera activa en la realización de la obra los días 24 y 25 de diciembre. Además de la representación, se realizan unas migas extremeñas típicas acompañadas de café para los visitantes.

Belén de Cerezales de León

El belén popular de Cerezales del Condado comenzó a realizarse en la Navidad de 1980 con un pequeño portal que fue ampliándose, año tras año, gracias a las figuras de los vecinos del pueblo. Después de mucho esfuerzo, lo que empezó como un pesebre de parroquia cuenta con 86 metros cuadrados de superficie que varía y se reconstruye cada año, cambiando la forma y añadiendo nuevas figuras y efectos.

Una gran cantidad de barro, rocas, musgo, arena, serrín…, más de 120 bombillas, telas, escayola, madera, bombas de agua y motores conforman este belén, que puede visitarse durante todo el año, aunque en la época navideña cuenta con un horario de visitas diferente.

Belén viviente de Beas

Organizado por la hermandad de Nuestra Señora de los Clarines, se realiza desde 1970 y son los vecinos del pueblo de Beas los encargados de trabajar de forma altruista en su construcción, a las ordenes de la dirección artística, que desde hace años corre a cargo de Francisco Mateo y de Juan Domínguez.

Se construye en un aplazamiento especial de 3.000 metros cuadrados, de los cuales aproximadamente 2.000 son destinados al nacimiento. En él se pueden encontrar muchos de los oficios populares y artesanales de los últimos 1.500 años, junto a enseres, útiles, muebles y lugares como almazaras, bodegas, un puerto pesquero, una mina y animales vivos: asnos, vacas, ovejas, gallinas, conejos, patos, etc.

Orígenes

Conocido también como nacimiento, portal o misterio, por representar la llegada al mundo de Cristo, por lo general se trata de un pesebre, establo o cueva, donde se colocan la Virgen, San José y el niño acompañados por la mula y el buey. Pero a lo largo del tiempo la parafernalia se ha multiplicado y a las figuras clave se han unido muchas otras.

Cuenta la historia que San Francisco de Asís celebró una Eucaristía en Greccio (Italia) en la Nochebuena de 1233, para la que preparó un nacimiento rústico. Éste se ha considerado desde entonces el origen del belenismo. Pero el tiempo y el paso por diferentes países católicos de todo el mundo ha hecho que esta tradición haya evolucionado.

La idea de representar el nacimiento de Cristo se fue extendiendo por Europa gracias a los monjes franciscanos y a las clarisas, quienes lograron transmitir esta costumbre a otras órdenes europeas. Sin embargo, no fue hasta el siglo XV cuando se comenzó a representar la iconografía completa del belén. En España se popularizó a partir de mediados del siglo XVIII, cuando el rey Carlos III lo extendió entre los nobles y a los territorios hispánicos del otro lado del Atlántico.