De los 14 artistas incorporados, ocho son españoles y, de los seis extranjeros, cuatro proceden de América Latina. La nómina completa incluye a Annette Messager, Claudia Andujar, La Ribot, Ester Chacón, Kapwani Kiwanga, Venuca Evanán, Amparo de la Sota, Ana Laura Aláez, María Alcaide, Pere Noguera, Oriol Vilanova, Ángel Bados, Joan Gelabert y Roberto Jacoby.
Nueve de ellos no estaban representados hasta ahora en las colecciones del Museo. Entre las nuevas incorporaciones figura Annette Messager (Berk-sur-Mer, Francia, 1943), una de las artistas fundamentales del último tercio del siglo XX en Francia. Aunque en 1999 se le dedicó una retrospectiva en el Palacio de Velázquez del Retiro, su obra aún no formaba parte de la colección. El Museo ha adquirido Voeux avec laine (Deseos con lana, 1989-2024), una pieza compuesta por fotografías de detalles del cuerpo femenino y masculino que pertenece a su icónica serie Mes voeux, iniciada en 1988.
María Ribot (Madrid, 1962), conocida artísticamente como La Ribot —coreógrafa, bailarina y artista— amplía su presencia en las colecciones con Nueve chichis y un flash (2000), un conjunto de nueve fotografías Polaroid enmarcadas.
Las tres obras adquiridas de Pere Noguera (La Bisbal d’Empordà, 1941) enriquecen los fondos escultóricos del Museo y vienen a cubrir una laguna significativa, ya que hasta ahora el artista no estaba representado. En este mismo ámbito se incorpora también Si el mar pudiera hacerse de jardines (2024), de Ángel Bados (Olazagutia, Navarra, 1945), que se suma a las cuatro piezas ya presentes en la colección de este autor clave de la Nueva Escultura Vasca de los años ochenta.
Oriol Vilanova (Manresa, Barcelona, 1980), elegido para representar a España en la Bienal de Venecia de 2026, entra en las colecciones con la instalación de gran formato Mudos (2020). La obra está compuesta por más de 2.100 postales de monumentos y reflexiona sobre la representación visual del poder en el espacio público.
Entre los artistas internacionales, cuatro son de origen latinoamericano. De la fotógrafa documental suizo-brasileña Claudia Andujar (Neuchâtel, Suiza, 1931) se ha adquirido A Sônia (1971-2024), una videoinstalación con tres proyecciones simultáneas que profundiza en las prácticas artísticas feministas y en el trabajo de mujeres en el arte latinoamericano desde los años sesenta.
Por su parte, de Ester Chacón (Santiago de Chile, 1936) se incorpora a los fondos del Museo la obra textil Mamita (1978), que dialoga con otras piezas de la colección vinculadas a formas de resistencia política y cultural desde perspectivas femeninas.
Venuca Evanán (Lima, Perú, 1987) —artista visual, educadora y activista heredera de las tradiciones artísticas de Sarhua, comunidad originaria de los Andes peruanos en la región de Ayacucho— pasa a formar parte de las colecciones del Reina Sofía con dos obras: Dúo de varas “llamaq y campona” (2024) y Llamaq y campona (2024). En ellas reivindica la identidad, la memoria y la resistencia cultural desde una perspectiva de feminismo comunitario ligada a la vida de las mujeres andinas.
De Roberto Jacoby (Buenos Aires, 1944) se incorpora el vídeo Body Art: 15 segundos de fama en la discoteca Palladium (1988), que documenta un festival-acción o performance colectiva participativa celebrado ese mismo año en la conocida discoteca bonaerense, una de las propuestas más singulares del circuito underground porteño de los años ochenta.
En clave poscolonial se suma también la obra de Kapwani Kiwanga (Hamilton, 1978), artista francocanadiense cuyo trabajo examina los desequilibrios de poder del pasado y del presente a través de la reinterpretación de narrativas históricas. Su pieza Flowers for Africa (2026) consiste en un protocolo para crear y presentar un arreglo floral inspirado en los que se exhibieron durante las ceremonias oficiales de independencia en Guinea-Bissau.
Con el objetivo de reforzar la colección de diseño textil del Museo, especialmente en lo relativo al trabajo de artistas mujeres con voz propia en el arte contemporáneo español, se ha adquirido Mapa VI, Aquí ahora (2021), de Amparo de la Sota (Madrid, 1963). La obra consiste en un bordado realizado sobre fundas de almohada rasgadas y sábanas antiguas teñidas con té.
Joan Gelabert (Mataró, 1954) se suma a las colecciones con Tríptic de Barcelona (1988) en directa relación con el nuevo proyecto de reordenación del Museo, que busca ilustrar la irrupción de movimientos contraculturales y su conexión con artistas ya presentes en los fondos, como Armando Suárez o Zush, vinculados a la exploración de nuevos imaginarios.
Ana Laura Aláez (Bilbao, 1964), ya representada en la colección, amplía su presencia con Dance & Disco (2000/2019), seis fotografías sobre papel Ilford, junto con el vídeo documental Dance & Disco (2000). Ambas piezas remiten a la instalación que la artista realizó en el Espacio 1 del Museo en el año 2000, considerada hoy un gesto pionero que buscaba subvertir las lógicas tradicionales de la institución museística.
Por último, Capa pluvial o manto para caballo (2025), de María Alcaide (Aracena, 1992) —la más joven de las artistas incorporadas en esta edición— introduce en las colecciones a una autora que revisa y actualiza cuestiones estructurales para reinterpretar la identidad andaluza desde una perspectiva feminista y ecológica.














