






Las hermosas flores, que tanto admiramos, no son más que atractivas pistas de aterrizaje para los insectos. La floración en ambientes muy extremos, como desiertos y zonas de alta montaña, exige una inversión de energía vital que se justifica por la necesidad de alcanzar el éxito reproductor atrayendo a los polinizadores.






Categorías: Fotografía
Etiquetas: Luis Domingo, Una foto cada día
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