En 1936, Palestina está al borde del colapso. La resistencia árabe frente al implacable dominio colonial británico crece al mismo ritmo elevado que la llegada de refugiados judíos desde Europa.

En ese crispado ambiente, el joven Yusuf se debate entre proteger la vida que conoce o unirse a quienes lo arriesgan todo por la libertad de su pueblo. No es el único cuyas lealtades serán puestas a prueba. Khouloud, una periodista comprometida con su pueblo, a pesar de estar casada con un influyente personaje árabe muy bien relacionado con los ingleses, es testigo de intrigas y heroicidades que cambiarán el rumbo de la región. Son dos de los muchos personajes que, instalados en el epicentro de la tragedia, se ven abocados a tomar decisiones determinantes para el resto de sus vidas.

Seleccionada para los próximos Óscar a la mejor película internacional, su reparto incluye a Jeremy Irons, Robert Aramayo, Liam Cunningham, Yasmine Al Massri, Saleh Bakri, Billy Howle, Karim Anaya y Hiam Abbass, la multipremiada actriz palestina residente en París que, durante la presentación del filme, afirmó: «La fe en la humanidad es lo único que nadie podrá arrebatarme, por mucho que el ser humano sea capaz de ejercer la maldad… Y hoy sabemos quiénes son los despiadados que la ejercen y a los que la historia señalará».

Palestina 36 inició la preproducción en enero de 2023. Como recuerda su directora, se fijaron multitud de localizaciones por todo el país; se cosieron y bordaron trajes y vestidos tradicionales; se recolectó atrezo antiguo de todas partes y se restauró un pueblo entero —incluida la siembra de cultivos ya extintos—, además de reconstruirse antiguos vehículos de guerra y armas británicas. Se trata de la película más ambiciosa del país hasta la fecha.

Tras el ataque de Hamás del 7 de octubre, la producción se suspendió y el equipo tuvo que trasladarse a Jordania. Trece meses después, pudo regresar para completar el rodaje en Palestina. En noviembre de 2024, tras haber tenido que detener y reanudar la producción en cuatro ocasiones debido a la situación, cada vez más tensa, el rodaje pudo concluir. Es el único largometraje filmado en Palestina durante los últimos dos años.

Basándose en los hechos acaecidos y rodando en territorios en guerra, la directora, guionista y productora Annemarie Jacir (Belén, 1974) cumple, al poner en pie Palestina 36, un sueño forjado a lo largo de los años: «Contar la historia de la revuelta de 1936-1939 ha sido un sueño desde hace mucho tiempo, y relatarla a través de los diferentes puntos de vista de un reparto coral surgió de manera natural. El alzamiento de 1936 marca el momento más decisivo de nuestra historia y me interesaba contarlo de una forma íntima, cruda y personal. La estructura del guion sigue el recorrido de los distintos personajes, entretejiéndose como un bordado. Todos ellos están, de algún modo, conectados entre sí. Sus vidas se cruzan, a veces sutilmente. Cada uno se enfrenta a un momento que lo transforma, que lo lleva a un lugar inesperado, y es ahí donde eligen cómo seguir adelante».

«Mi trabajo está profundamente arraigado en el mundo en el que vivo. Para «Palestina 36», me sumergí en un torrente de investigación. Leí cada libro, cada documento y cada testimonio que cayó en mis manos. Coleccioné imágenes, fotografías, rollos de película e innumerables impresiones. No podía dejar de pensar en la masacre del pueblo de Al Bassa, a tan solo 25 kilómetros de mi casa actual. Mi hogar en esta tierra que nos da y nos quita. Un paisaje que persiste, que sobrevive y que tiene espacio para todos los que lo aman. Por supuesto, la tierra se convertiría en un personaje principal en el bordado del guion. Hacer una película ambientada en el punto álgido de la revolución significa capturar un sentimiento, de la misma forma en que lo hace la poesía».

Jacir recuerda que es una película de época, «pero nunca la concebí como algo del pasado. Siempre ha sido actual, relevante y viva. A veces crítica, nunca nostálgica, siempre en búsqueda… Es una celebración de una rebelión desafiante ante una oposición militar infranqueable: una representación dramática de sus fallos y de su resiliencia. El colonialismo y el imperialismo, con nuestras propias traiciones e incidentes. En 1936 perdimos una parte de nosotros mismos. Es la historia de un pueblo, de una comunidad de personas llena de sueños y deseos. Gente corriente que se encuentra en una época extraordinaria. Es un guiño a la persistencia del ser humano, al deseo de un pueblo de ser libre».

«Hacer esta película ha sido lo más difícil que he hecho en mi vida. Cuando comenzó el genocidio, todo se desmoronó. Nuestro pueblo estaba siendo aniquilado y nos encontramos intentando hacer una película sobre un momento oscuro de nuestra historia antes de saber que pasaríamos por uno de los más oscuros que jamás hayamos vivido. Nos hundimos en nuevas profundidades; era una locura. Estábamos rotos».

Jacir concluye recordando unas palabras de la poeta gazatí Ne’ma Hasan: «Cuando los caminos estén bloqueados, dibuja un nuevo mapa». Y añade: «Esto se ha convertido en nuestra forma de vida, una lección que aprendimos de nuestros padres y abuelos. Cala en todo lo que hacemos: ir a trabajar, acudir a una cita médica, visitar a la familia o hacer una película».

La revuelta campesina contra el colonialismo británico de 1936 marcó el inicio del mayor y más prolongado alzamiento contra los treinta años de dominio británico. Se movilizaron palestinos de todas las clases sociales y el sentimiento nacionalista se extendió por la prensa, las escuelas y los círculos sociales y literarios.

Los británicos, desconcertados por la magnitud y la intensidad de la revuelta, tomaron represalias, impusieron la ley marcial en Palestina y desplegaron a más de veinte mil soldados apoyados por la Royal Air Force. Aun así, no lograron controlar por completo a una población de menos de un millón de personas.

Finalmente, la historia constata la derrota local y el desmantelamiento de las estructuras de los rebeldes. Miles de palestinos fueron encarcelados y sus líderes, obligados al exilio. La revuelta supuso el levantamiento anticolonial más amplio y prolongado de todo el Imperio Británico.

Cineasta y poeta

Annemarie Jacir (Belén, 1974), cineasta y poeta que vive y trabaja en Palestina, ha escrito, dirigido y producido más de dieciséis películas, estrenadas en festivales como los de Cannes, Berlín, Venecia, Locarno, Róterdam y Toronto.

Su corto Like Twenty Impossibles (2003) fue el primer cortometraje árabe de la historia seleccionado en Cannes y rompió barreras al llegar a ser finalista en los Óscar. En 2007 rodó La sal de este mar, el primer largometraje dirigido por una mujer palestina, que ganó en Cannes el Premio de la Crítica y otros catorce galardones internacionales, incluido el de mejor película en Milán. When I Saw You, su segundo largo, logró el premio a la mejor película asiática en la Berlinale, y el tercero, Invitación de boda, obtuvo 36 premios internacionales, incluidos los de Mar del Plata, Dubái y el BFI de Londres.

Con un firme compromiso con la tutoría y la contratación local, Annemarie también ejerce la docencia y promueve activamente el cine independiente en la región. Como fundadora de Philistine Films, colabora como montadora, guionista y productora con otros cineastas. Ha formado parte de los jurados de Cannes, Sundance y Berlín, y es miembro de la Asia Pacific Screen Academy, la AMPAS y la BAFTA.

Palestina 36

Dirección y guion: Annemarie Jacir

Intérpretes: Hiam Abbass, Jeremy Irons, Kamel Al Basha, Liam Cunningham, Yasmine Al Massri, Jalal Altawil, Robert Aramayo

Fotografía: Hélène Louvart, Sarah Blum, Tim Fleming

Música: Ben Frost

Palestina, Reino Unido, Francia, Dinamarca, Noruega, Catar, Arabia Saudí,  Jordania, Emiratos Árabes Unidos / 2025 / 119 minutos

La Aventura