Durante su rutinario turno de noche recibe la extraña llamada de una mujer aterrada. A pesar de su reacción de sorpresa, Asger se dará cuenta de que la mujer al otro lado del teléfono ha sido secuestrada, y es entonces cuando comenzará la búsqueda.

Recluido en su mesa, con un simple pinganillo en la oreja como aliado, tendrá que localizar y ayudar a la mujer en peligro. Conforme avanza el reloj el tiempo se estrecha y Asgar tendrá que enfrentarse no sólo a la precipitación de los acontecimientos relacionados con el tortuoso asunto, sino también a sus propios demonios personales.

El objetivo de The guilty, confiesa su director y coguionista, es hacer un thriller de suspense que ofrezca a cada espectador la posibilidad de interpretarlo de manera individual y única.

Único es también el personaje sobre el que gravitan todas las imágenes, –Jakob Cedergren hace creíble cada plano–,  y sólo ocasionalmente y desenfocado puede vislumbrarse algún compañero del recinto desde el que opera el protagonista. Por eso, la fotografía de Jaspers Panning y el sonido de Philip Nicolai Flint y Oskar Skriver resultan fundamentales para lograr el ambiente opresivo en el que el espectador se va sumiendo.

“La idea de la película se me ocurrió cuando me topé con una llamada real al 911 de una mujer secuestrada. Ella viajaba en coche y, como estaba sentada a lado de su secuestrador, hablaba en clave. Al principio me intrigó el suspense de la llamada, como a cualquier otro oyente. Pero después empecé a reflexionar sobre lo que la hacía tan intrigante. A pesar de que solo había escuchado una grabación de sonido, tuve la impresión de haber visto las imágenes. Había visto a la mujer, el coche en el que estaba, la carretera por la que iba el coche, e incluso al secuestrador sentado a su lado. Me di cuenta de que cada persona que escuchara esa llamada telefónica vería imágenes diferentes: una mujer diferente, un secuestrador diferente, una composición de lugar distinta… Creo que las imágenes más fuertes de la película, las que te cuesta más olvidar, son las que no se ven”.

En efecto. Deja The guilty al aire imaginativo de cada espectador lo que se supone que va aconteciendo. Solo vemos el rostro del que escucha y oímos lo que él oye. Nada más, y nada menos, para construir un relato cinematográfico de una altura, como la trama que nos traslada, más que inquietante.

The guilty
Dirección: Gustav Möller
Guión: Emil Nygaard Albertsen, Gustav Möller
Intérpretes: Jakob Cedergren, Jessica Dinnage, Omar Shargawi, Johan Olsen y Jacob Lohmann
Fotografía: Jaspers Panning
Montaje: Carla Luffe
Dinamarca / 2018 / 85 minutos
Distribuidora: Caramel Films