Desde Los tres cerditos (1933) y hasta Frozen. El reino del hielo (2013), la muestra reúne 215 piezas, además de algunos filmes. Todo ello envuelto en una sorprendente escenografía en la que los visitantes podrán sentirse como el protagonista de su propia aventura entre castillos, bosques y cabañas.

“El entretenimiento milenario basado en cuentos de hadas clásicos no distingue entre mayores y pequeños”. A través del cine, Walt Disney (Chicago, 1901 – Burbank, California, 1966) y sus sucesivos equipos creativos han acercado la tradición popular y literaria a millones de espectadores de todas las edades y en todo el mundo.

Desde la década de los años treinta del siglo XX, la compañía de entretenimiento ha actualizado los relatos clásicos para hacerlos más accesibles a los públicos de cada época, siempre de una forma dinámica, directa e interpretando en cada momento las necesidades de un público deseoso de emociones y fantasía.

La exposición está estructurada en cinco ámbitos. Comienza en los estudios Disney originales, con sus mesas de dibujo y con una escenografía que nos transporta a la California de la época. A partir de ahí propone un recorrido imaginario en el que los visitantes son los protagonistas: la cabaña y el bosque, escenario de fábulas y leyendas; el mundo de los tall tales, donde se desarrolla la prueba decisiva antes del desenlace, y por último el castillo, donde las historias de Disney siempre terminan bien.

El arte de contar historias incluye un conjunto amplio de dibujos de personajes y escenarios creados con gran variedad de técnicas –acuarela, carboncillo, pastel, lápiz graso, grafito, tinta, témpera, acrílicos y pintura digital. La muestra también incluye notas de producción, esbozos y páginas de guion, que sirven para comprender el enfoque que hizo posible la realización de estos clásicos animados, así como la proyección de tres cortometrajes y el documental How Walt Disney Cartoons Are Made, de 1939.