Como recuerda su comisario, Víctor Nieto Alcaide, las obras que Goya pinta cuando llega a la corte muestran un estilo en sintonía con las orientaciones artísticas imperantes en su tiempo, y en su período de madurez es cuando muestra una actitud crítica frente a la realidad que le rodea y a las normas artísticas dominantes en la pintura. En este «despertar de la conciencia», el pintor se aparta de los condicionantes académicos y cambia su actitud como artista, que ya no es para él solo una profesión sino un medio de expresión de su actitud vital y crítica.

Esta muestra, que se celebra después de la que se acaba de clausurar en Milán (Goya. La rebelión de la razón), está dedicada a destacar este aspecto de su obra y personalidad. Para la ocasión, Nieto Alcaide, académico delegado del Museo, Calcografía y Exposiciones Temporales, ha realizado una cuidadosa selección de obras donde prevalece la voluntad de mostrar el contexto histórico y artístico de Goya, su experiencia, actitud como artista y pensamiento.

Revolución

Dividida en cuatro ejes temáticos, la muestra es un viaje de la mano del pintor por un periodo histórico saturado de cambios y transformaciones políticas, sociales e ideológicas, germen de una nueva era. En su larga trayectoria, Goya es testigo y protagonista, experimentando en su propia obra una revolución: transforma el lenguaje pictórico, la representación e interpretación, liberándose de modelos y rompiendo con la tradición, dando paso al auge de la expresión y la modernidad.

 

En total, El despertar de la conciencia incluye 28 pinturas, seis dibujos, 180 láminas de cobre y sus correspondientes estampas, que muestran esta asombrosa evolución artística, sus etapas y los temas que trató, sirviendo de medio para entender a Goya en su tiempo, el continuo intercambio entre el mundo que le rodea y su quehacer artístico.

Desde los encargos y ejecuciones más convencionales, pasando por la transformación ideológica propiciada por el trato con intelectuales ilustrados, hasta el artista más maduro y libre.

No se la pierda.


Esta exposición ha sido organizada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, con la colaboración de Fundación Ibercaja, 24 Ore Il Sole y Palazzo Reale de Milán.

Por el grabado hacia la libertad

En la obra de Goya se aprecia su racionalismo crítico ante la sociedad, la guerra y las normas sociales y artísticas establecidas, y la práctica del grabado es el medio propicio con el que se libera del encorsetamiento de los encargos, pudiendo dar paso al imperio de la expresión. En la exposición se pueden admirar las matrices de cobre originales de las series completas de los Caprichos, Desastres de la guerra y Disparates. Estas matrices calcográficas, al verse libres del baño de acero y cromo que las recubría, pueden ahora contemplarse tal como fueron creadas, apreciándose matices que antes quedaban ocultos. Las creaciones gráficas de Goya que forman parte de la exposición son 80 Caprichos, 82 Desastres de la guerra, 33 Tauromaquias y 18 Disparates, es decir, 213 planchas más sus correspondientes estampas.

Las que no se exponen son las grabadas con anterioridad a los Caprichos, es decir: 13 aguafuertes sobre pinturas de Velázquez, más El agarrotado y el San Francisco de Paula, en total 15, que sumadas a las 213 de la exposición, dan la cifra definitiva de 228 que se conservan en la Calcografía Nacional. Estas últimas 15 rotarán con las 18 de los Disparates cuando termine la exposición. Quedando las salas de Calcografía incorporadas a la visita habitual al espectacular Museo de la Academia.