La muestra reúne 84 obras realizadas entre 1994 y 2026, muchas de ellas presentadas por primera vez al público. Su recorrido se concentra en la vertiente más realista de García Ibáñez y, en particular, en su relación con los géneros clásicos. Once obras de Goya, Sorolla, Zuloaga, Valdés Leal y Antonio López introducen las referencias de una pintura que mira con atención a sus predecesores sin abandonar los asuntos de su tiempo.
El primer ámbito está dedicado al retrato, el paisaje y el bodegón. El dibujo, la pintura del natural y una pincelada que puede hacerse suelta y matérica sostienen aquí una figuración de fuerte presencia física. Entre los retratos figuran amigos y familiares. Muchos no nacieron de un encargo y muestran a sus modelos con una franqueza ajena a la solemnidad que suele acompañar al género. En esta sección, las obras de los maestros españoles permiten seguir algunas de las referencias pictóricas de García Ibáñez.

Andrés García Ibáñez (izquierda) y Rafael Alcón, presidente de Fundación Bancaja, en la presentación de la exposición ‘Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español’.
El recorrido cambia de escala y de intención en Mito y alegoría. Varias pinturas de gran formato pertenecen a los primeros años de su trayectoria. En ellas, los relatos mitológicos reciben una lectura contemporánea que conserva los recursos técnicos de la tradición. La infancia de Baco y El jardín de las Bacantes figuran entre las obras de esta etapa. Más adelante, piezas como La Muerte de Dios y las series dedicadas a Venecia y la Minotauromaquia amplían ese trabajo hacia imágenes de lectura más compleja. García Ibáñez vuelve sobre obras conocidas de la historia del arte para examinarlas desde el presente, a veces con ironía o con un sentido satírico.
La música ocupa un lugar propio en la exposición. Desde sus años universitarios, Beethoven ha sido una referencia persistente para el pintor. La serie Del corazón al corazón. Una aproximación emocional a la obra de Ludwig van Beethoven, concebida durante su formación, relaciona composiciones del músico con experiencias, pensamientos e ideas del artista.

Vista de la exposición ‘Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español’ en la Fundación Bancaja.
El último ámbito se detiene en la amistad y el trabajo compartido con Antonio López a lo largo de más de dos décadas. Ambos han pintado juntos del natural, especialmente en Almería y Granada. La exposición presenta sus respectivas visiones de un mismo paisaje, una ocasión para observar cómo dos artistas vinculados al realismo resuelven de manera diferente un motivo común.
También aborda sus obras conjuntas, principalmente escultóricas. Entre ellas se encuentran los retratos en bronce de Felipe VI y Letizia realizados para el Museo del Realismo Español Contemporáneo de Almería (MUREC), así como la escultura de Goya instalada en Fuendetodos.
Nacido en Olula del Río en 1971, García Ibáñez ha desarrollado su trabajo entre la pintura, la escultura y la creación de espacios museísticos. Su vínculo con López se extiende también a la enseñanza mediante cursos de pintura del natural en su localidad natal. Esa relación cierra una exposición que, después de recorrer sus retratos, mitos y series musicales, vuelve a situar la observación directa en el centro de su práctica.
La muestra se acompaña de un catálogo con reproducciones y textos de Francisco Javier Pérez Rojas, Javier García-Luengo Manchado, Juan Manuel Martín Robles, Estrella Romero Jiménez y Juan Antonio Sánchez López.

Vista de la exposición ‘Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español’ en la Fundación Bancaja.













