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Alejandro Cartagena. "Americanos".

Alejandro Cartagena. «Americanos».

Ground Rules, su primera gran retrospectiva, permite comprender la amplitud y evolución de ese trabajo. Organizada por Fundación Mapfre y el San Francisco Museum of Modern Art, con la colaboración de Kutxa Fundazioa, la muestra reúne en San Sebastián más de veinte series distribuidas en siete secciones. El recorrido diseñado por Shana Lopes abarca desde sus primeras investigaciones sobre la identidad y la memoria hasta sus experimentaciones recientes con inteligencia artificial y activos digitales.

Cartagena tenía trece años cuando se trasladó con su familia a Monterrey. Aquella experiencia migratoria, que lo situó entre dos países y dos formas de pertenencia, resultaría decisiva para su mirada. Su condición simultánea de observador cercano y extranjero se manifiesta ya en trabajos tempranos como Masks (2004), una serie de trece autorretratos en los que interpreta distintas versiones de sí mismo, o Turismo, donde regresa a los escenarios de su infancia dominicana para explorar la fragilidad del recuerdo.

Alejandro Cartagena. "Invisible Line. Hija".

Alejandro Cartagena. «Invisible Line. Hija».

Su paso por la Fototeca Nuevo León, donde trabajó con archivos históricos, reforzó otra de sus preocupaciones fundamentales. La fotografía conserva fragmentos del pasado, pero también puede modificarlos, descontextualizarlos y construir relatos engañosos.

Uno de los núcleos de la exposición está dedicado a la frontera entre México y Estados Unidos. Cartagena aborda este territorio desde perspectivas que cuestionan las representaciones habituales de la migración.

En la trilogía Invisible Line, desarrollada mediante tres series, retrata primero a los habitantes de División del Norte, una pequeña localidad mexicana junto al río Bravo cuyos vecinos, pese a las dificultades económicas, deciden permanecer en su tierra. Después dirige su cámara hacia ciudadanos estadounidenses establecidos en México, cuya nacionalidad les permite cruzar libremente la frontera.

Finalmente, en Without Walls (2017), fotografía las vallas divisorias como escenarios de separación, pero también de encuentros familiares y relaciones afectivas. La desigualdad en el derecho a desplazarse aparece así como una cuestión central de su investigación.

Alejandro Cartagena. "Fragmented cities". 2005-2010.

Alejandro Cartagena. «Fragmented Cities».

Esa preocupación adquiere otra dimensión en sus trabajos sobre el crecimiento urbano de Monterrey. Suburbia Mexicana y Fragmented Cities documentan la expansión de enormes urbanizaciones de viviendas prácticamente idénticas, levantadas sin servicios públicos suficientes. La repetición de fachadas y calles revela las consecuencias de un modelo inmobiliario que convirtió la vivienda en mercancía y relegó las necesidades de sus habitantes.

Entre sus series más significativas figura Carpoolers (2011-2012). A lo largo de un año, Cartagena fotografió desde un puente peatonal a trabajadores que viajaban en las cajas de camionetas por una autopista de Monterrey. Las imágenes cenitales muestran cuerpos descansando, protegiéndose del tiempo o compartiendo espacios mínimos. Su acumulación transforma una escena cotidiana en una denuncia de la precariedad laboral y de las deficiencias del transporte público.

En Suburban Bus (2016), el artista vuelve sobre esa realidad desde su propia experiencia. Durante tres jornadas retrató a los pasajeros del autobús que utilizaba diariamente para recorrer el trayecto de dos horas entre Juárez y Monterrey. El cansancio de los viajeros evidencia el coste humano de una planificación urbana deficiente.

Alejandro Cartagena. "Suburban Bus".

Alejandro Cartagena. «Suburban Bus».

A partir de 2016, Cartagena intensificó su experimentación con la propia naturaleza de la imagen. Comenzó a intervenir fotografías, eliminar figuras y alterar sus contextos para cuestionar la supuesta objetividad del documento.

En Photo Structure (2018-2019), borra a las personas de antiguas fotografías familiares encontradas en mercadillos mexicanos. Los escenarios vacíos adquieren entonces un significado inquietante, relacionado con las desapariciones y la violencia en América Latina.

Alejandro Cartagena. «Carpoolers».

Sus investigaciones más recientes incorporan herramientas digitales. En Photographic Structures GAN y We Sell Houses GAN (2025), utiliza inteligencia artificial entrenada con su propio archivo para generar arquitecturas y paisajes ficticios. Las imágenes resultantes, construidas a partir de patrones visuales reales, plantean nuevas preguntas sobre la autenticidad y los mecanismos que condicionan nuestra percepción.

La crisis ecológica constituye otro eje importante de la retrospectiva. Desde los cauces degradados de Lost Rivers hasta la devastación provocada por el huracán Alex en Rivers of Power, Cartagena examina las consecuencias ambientales del crecimiento urbano y la influencia de los medios en la construcción del relato de las catástrofes.

Su interés por la circulación de las imágenes se extiende al fotolibro, un soporte fundamental en su trayectoria. Autor de veintiocho títulos, considera que la secuencia y el diseño pueden transformar radicalmente el significado de una fotografía. Esa voluntad de explorar nuevos formatos lo llevó también a trabajar con NFT y a cofundar en 2021 Fellowship, una plataforma dedicada a la fotografía digital.

Ground Rules, que ya se pudo ver en la sede en Madrid de Fundación Mapfre, toma su título de las reglas que condicionan tanto el método de trabajo del artista como las estructuras sociales que investiga. En esa doble lectura reside una de las claves de su obra. Cartagena utiliza la fotografía para examinar cómo se organizan el territorio, la memoria y las relaciones de poder, mientras somete el propio lenguaje fotográfico a una revisión constante.

Alejandro Cartagena. "Lost Rivers".

Alejandro Cartagena. «Lost Rivers».