El nombre de Cruz Novillo forma parte de la memoria visual de varias generaciones de españoles. Sus diseños para Correos, Renfe, Repsol, la Policía Nacional o el Tesoro Público se han incorporado al paisaje cotidiano hasta convertirse en imágenes familiares. Mucho menos conocida es su trayectoria como artista plástico y sonoro, una actividad desarrollada durante más de medio siglo y guiada por una investigación constante sobre las relaciones entre la forma, el color, las matemáticas y el tiempo.
Esa vertiente de su trabajo protagoniza la exposición que CentroCentro presenta en Madrid hasta el 24 de enero de 2027. Comisariada por Pepe Cruz-Novillo Jr. y Elena Fernández Manrique, reúne 150 obras entre pinturas, esculturas, piezas audiovisuales, maquetas y dibujos preparatorios, además de documentación que permite reconstruir sus procesos de creación.

Julieta de Haro, directora de CentroCentro; Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, y Pepe Cruz-Novillo Jr. en la presentación de la exposición «Cruz Novillo». Fotografía: © Luis Domingo.
La muestra comenzó a prepararse junto al propio Cruz Novillo en 2025. El artista falleció en Madrid el pasado 1 de mayo, cuando todavía trabajaba en el proyecto. La exposición adquiere así una dimensión especial, aunque su planteamiento se aleja de la retrospectiva convencional para concentrarse en los principios que articularon su producción.
El recorrido, deliberadamente no cronológico, relaciona trabajos históricos con realizaciones recientes. Obras presentadas en el pabellón español de la Bienal de São Paulo de 1977, como Tximparta y Acoplamiento, conviven con desarrollos del Diafragma decafónico de dígitos para el Instituto Nacional de Estadística, un proyecto que continuó generando nuevas piezas hasta 2025. Entre ambos extremos se despliega una investigación que Cruz Novillo organizó en conjuntos abiertos denominados ciclos.
El proceso como obra
El dibujo fue su primer territorio de expresión. En 1958 comenzó a trabajar como dibujante en Publicidad Clarín, después de abandonar sus estudios de Derecho. Al año siguiente inició su colaboración con la Sociedad de Estudios del Diseño Industrial (SEDI), mientras desarrollaba una actividad profesional que terminaría convirtiéndolo en una figura fundamental del diseño gráfico español.
A finales de los años sesenta comenzó a investigar las posibilidades combinatorias de las formas geométricas y los colores planos. En 1972 presentó su primera exposición individual en la Galería Skira de Madrid. Las protagonistas fueron las Estructuras manipulables, piezas construidas mediante cuatro planchas de metacrilato que incorporaban formas y colores susceptibles de múltiples combinaciones. El espectador podía intervenir sobre ellas y modificar su configuración, participando directamente en la construcción de la obra.
Aquellas estructuras, presentes en CentroCentro con ejemplos realizados en diferentes momentos, establecieron una característica decisiva de su lenguaje. La obra dejaba de entenderse como un objeto definitivamente concluido para convertirse en una posibilidad dentro de un sistema de relaciones.
Ese principio se extendió a conjuntos como Construcciones modulares y La cuadratura del círculo, donde el juego, la geometría y la participación adquirieron distintas formulaciones. El interés de Cruz Novillo no se agotaba en las soluciones visuales obtenidas. Lo fundamental era investigar cuántas variaciones podían surgir de unos elementos determinados y de qué manera podían organizarse.
Su concepto de ciclo nació de esa forma de entender la creación. Cada investigación podía prolongarse durante décadas, cambiar de escala, adoptar otros materiales o trasladarse a nuevos soportes sin perder su coherencia interna.
El propio artista explicó este procedimiento como un desplazamiento natural entre disciplinas, «de la idea al dibujo, del dibujo a la pintura, de la pintura a la escultura, de la escultura a los sonidos y volviendo al principio, convirtiéndose el proceso en la esencia misma de la obra».
De la superficie al volumen
La escultura ocupa un lugar destacado en la exposición. Las piezas en madera, piedra y bronce muestran cómo los problemas planteados inicialmente sobre el papel podían desarrollarse en tres dimensiones.
Los estudios preparatorios de Tximparta, las distintas versiones de Acoplamiento, las esculturas articulables y las investigaciones sobre prismas, helicoides y volúmenes vacíos permiten seguir esa transformación. En algunos casos, las fechas de las obras abarcan periodos muy amplios, testimonio de una práctica que regresaba una y otra vez sobre sus propios planteamientos.
Las Esculturas vacías, por ejemplo, exploran las relaciones entre el volumen y el espacio mediante estructuras geométricas que encuentran nuevas formulaciones a lo largo del tiempo. Los proyectos, dibujos y maquetas reunidos junto a las piezas terminadas ayudan a comprender cómo una misma idea podía adquirir configuraciones diferentes.
Esta continuidad entre el trabajo bidimensional y el tridimensional constituye uno de los ejes de la muestra. Las formas no aparecen como soluciones aisladas, sino como resultados de una investigación susceptible de nuevas derivaciones.
Desde finales de los años setenta, Cruz Novillo amplió su campo de experimentación mediante la apropiación de imágenes procedentes del cine, la prensa y la historia del arte. En lugar de trabajar exclusivamente con elementos geométricos abstractos, comenzó a aplicar sus sistemas combinatorios a representaciones reconocibles. La imagen original se convertía así en materia susceptible de fragmentación, reorganización y transformación.

Exposición «Cruz Novillo» en CentroCentro (Madrid). Fotografía: © Luis Domingo.
Mata-Hari (1995), inspirada en un fotograma del cine clásico de Hollywood, y Diafragma Tres 3214 Budapest (1997), basada en una fotografía de prensa de la represión soviética en Hungría en 1956, ejemplifican esta línea de trabajo.
La investigación se extendió a la pintura histórica mediante el ciclo Tribute, dedicado a artistas como Rogier van der Weyden, Zurbarán, Velázquez y Cézanne. Obras como Diafragma pentafónico Descendimiento de la cruz (1999) y Diafragma pentafónico Still life for Cézanne (2002) someten imágenes procedentes de la tradición pictórica a procedimientos de combinación y permutación.
La atención se desplaza de este modo hacia los mecanismos de construcción, percepción y circulación de las imágenes. Cruz Novillo emplea un mismo método sobre materiales visuales de procedencias muy distintas, desde una fotografía periodística hasta una composición de un maestro de la pintura.
Color sonoro
La incorporación del sonido abrió otra etapa de su investigación. Con el concepto Diafragma, desarrolló obras en las que los tonos de la escala cromática se corresponden con notas musicales. La dimensión temporal pasó a formar parte de unas composiciones que el artista denominó cronocromofónicas.
La combinación de colores y sonidos permitió trasladar sus procedimientos aritméticos a un territorio en el que las obras podían desarrollarse mediante secuencias temporales. Su primera creación visual y sonora realizada con ayuda de un ordenador fue Diafragma Tres Opus 2, de 1996.
Una de las manifestaciones más ambiciosas de esta investigación es el Diafragma dodecafónico Opus 14. Generado mediante un algoritmo digital y presentado en ARCO el 17 de febrero de 2010, produce una composición visual y sonora única cada doce segundos.
Su duración prevista, de casi 3,4 millones de años, responde a un sistema de combinaciones construido a partir de doce colores y doce notas musicales. La obra desarrolla así una sucesión de variaciones que desborda cualquier escala temporal humana.
Cruz Novillo vinculaba esta investigación con las posibilidades de la aritmética elemental, particularmente las combinaciones y permutaciones. En el Opus 14, esos procedimientos alcanzan una dimensión extraordinaria, aunque el principio de partida permanece relacionado con las primeras estructuras manipulables de los años setenta.
La exposición incorpora asimismo distintas piezas vinculadas a este ciclo, junto con otras investigaciones musicales, entre ellas el Diafragma heptafónico 49, opus 13, estrenado en 2009 con motivo de su ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
La relación entre arte, números y sonido encontró una de sus expresiones públicas más significativas en el Diafragma decafónico de dígitos para el Instituto Nacional de Estadística de Madrid.

Exposición «Cruz Novillo» en CentroCentro (Madrid). Fotografía: © Luis Domingo.
El proyecto, desarrollado inicialmente para la fachada del edificio y ampliado posteriormente, incorpora los dígitos y los datos estadísticos a un sistema de correspondencias cromáticas y musicales. La investigación artística se traslada así al espacio urbano, donde las matemáticas se convierten en un componente de la experiencia visual.
CentroCentro presenta diferentes desarrollos de este ciclo, entre ellos piezas relacionadas con indicadores estadísticos sobre el número de hospitales, las camas por habitante o el parque de automóviles matriculados. Son ejemplos de cómo Cruz Novillo encontraba en datos aparentemente ajenos al arte nuevas posibilidades de composición.
El recorrido se completa con escritos, fotografías, publicaciones y materiales de archivo. Su presencia permite observar el trabajo anterior a la ejecución de las obras y comprender la importancia que el artista concedía a los sistemas que las hacían posibles.
Una misma pregunta
Premio Nacional de Diseño en 1997 y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2012, Cruz Novillo desarrolló una trayectoria en la que convivieron el diseño gráfico y una extensa producción artística. La exposición de CentroCentro concentra su atención en esta última, siguiendo las transformaciones de unas ideas que podían regresar décadas después bajo otra forma.
Entre las estructuras manipulables de 1972 y las composiciones digitales de duración casi inconcebible persiste una misma pregunta sobre las posibilidades que ofrece combinar elementos sometidos a unas reglas. Cruz Novillo dedicó buena parte de su vida a explorar sus respuestas.

















































