Esta edición vuelve a proponer un recorrido por las investigaciones personales de estos artistas a lo largo del período becado. Muchas de ellas se han iniciado a partir de viajes, también a partir de visitas a museos y bibliotecas, y a veces en colaboración con otras personas. Brasil, Egipto, Filipinas, Líbano, Reino Unido y Francia son algunos de los países a donde se han desplazado para iniciar su proceso creativo.

Como señala el comisario de la muestra, Benjamin Weil, “todos ellos despliegan narrativas creadas a partir de investigaciones personales sobre aspectos específicos del extraordinariamente complicado mundo en que vivimos”. En un momento donde el flujo de información es continuo y abrumador, en el que la corriente constante de información puede provocar amnesia generalizada, Weil invoca el papel del arte “como estímulo de la conciencia, capaz de proponer un punto de observación crítico de lo real”. La idea de resistencia frente al modelo preponderante se encuentra también en el germen de algunas de estas propuestas.

El jurado compuesto por Miguel Amado, Carlos Garaicoa, Alexandra Laudo, Mateo Maté y el mismo Benjamin Weil seleccionó a estos siete artistas entre las 736 solicitudes recibidas de 57 países.

El Programa de Becas de Artes Plásticas de la Fundación Botín, por el que han pasado 175 artistas desde 1994, promueve ambiciosos proyectos artísticos, de investigación y de formación, funcionando como apoyo y promoción al arte emergente.