Organizada por la Fundación Alberto Cruz en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y con el acompañamiento del Estate Quisqueya Henríquez, la muestra reúne un conjunto significativo de obras que recorren todas las etapas de la trayectoria de la artista cubano-dominicana (La Habana, 1966 – Santo Domingo, 2024).

El proyecto está comisariado por René Morales, junto a Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez, directora artística y curadora de la Fundación Alberto Cruz, respectivamente. Lejos de una lectura cronológica, la exposición propone un recorrido crítico articulado en cinco secciones que abordan algunos de los ejes fundamentales de su práctica: la ciudad como espacio de fricción, la revisión de la historia del arte occidental, la economía informal y la cultura material, la hibridez cultural o los estereotipos asociados al Caribe.

Instalaciones, vídeos, collages, fotografías, esculturas, pintura y performances dan cuenta del carácter profundamente experimental y transversal de la obra de Henríquez, marcada por un humor afilado y una mirada política capaz de cuestionar las jerarquías culturales, los imaginarios coloniales y las estructuras de poder que atraviesan la producción artística global.

Desde su reflexión sobre el mito de la insularidad y la construcción del Caribe como paraíso exótico, hasta su interés por el collage como herramienta de crítica visual, la muestra revela una práctica atenta tanto a los discursos internacionales como a las realidades cotidianas de la República Dominicana. Especial relevancia adquieren sus trabajos vinculados a la estética de la economía informal y al diálogo entre diseño moderno y creatividad popular, donde la artista desdibuja las fronteras entre alta y baja cultura.

El recorrido se completa con proyectos que evidencian su compromiso con lo colectivo y lo colaborativo, una dimensión central de su legado. En este sentido, la exposición subraya su apuesta por modelos alternativos de producción y circulación del arte, como la plataforma Sindicato, fundada en 2015 junto a Laura Castro y Engel Leonardo, que articuló redes entre el Caribe, Centroamérica y Latinoamérica.

Con El centro puede estar en todas partes, la Fundación Alberto Cruz y la UCM refuerzan su compromiso con la difusión internacional del arte caribeño y latinoamericano, situando la obra de Quisqueya Henríquez en el lugar que le corresponde dentro de las narrativas del arte contemporáneo global.

La exposición se acompaña de un programa de actividades paralelas que incluye la activación de One Day Left, acción histórica concebida por la artista en 2004, además de visitas guiadas, charlas y propuestas de mediación cultural que invitan a profundizar en una obra tan lúcida como mordaz y sensorial.

Figura central

Quisqueya Henríquez nació en La Habana en 1966. Radicada durante gran parte de su vida en la República Dominicana, Henríquez desarrolló una obra multidisciplinar que abarca medios como la instalación, el video, la fotografía, la escultura, el collage y el performance. Su trabajo se caracteriza por una investigación sobre las nociones de identidad, género y cultura visual desde una perspectiva caribeña y poscolonial. Henríquez abordó con ironía y lucidez los imaginarios tropicales y caribeños, la historia del arte occidental y las tensiones entre lo local y lo global. Fue una figura central en la escena artística dominicana y caribeña, y una de las voces más potentes en la crítica de los discursos hegemónicos del arte contemporáneo.