
Vista aérea del Monasterio de San Pere de Rodes (Port de la Selva, Alt Empordà).
La exposición Sant Pere de Rodes y el Maestro de Cabestany. La creación de un mito articula un relato que va más allá del objeto artístico para situar al escultor en el corazón de un proceso cultural complejo. El eje de la muestra lo ocupa la desaparecida portada occidental del monasterio, realizada en torno a 1160-1170, una obra monumental que hoy solo puede reconstruirse a partir de fragmentos dispersos y testimonios indirectos. Esa ausencia, lejos de debilitar su impacto, refuerza su condición de mito y convierte cada pieza conservada en una huella cargada de significado.
El Maestro de Cabestany emerge en la exposición como una figura tan influyente como enigmática. Su nombre, acuñado por la historiografía en el siglo XX, agrupa un conjunto de obras dispersas por el Mediterráneo occidental que comparten una personalidad inconfundible. Sus figuras, de rasgos intensos y proporciones inusuales, rompen con los modelos más convencionales del románico y revelan una voluntad expresiva radical.
Ese lenguaje no nace en el aislamiento. Al contrario, la muestra subraya la amplitud de su horizonte artístico, que conecta la Toscana, el Midi francés, Cataluña y Navarra. En ese itinerario, el escultor absorbió influencias diversas y, sobre todo, desarrolló una relación singular con la Antigüedad. La reutilización de mármoles antiguos y la inspiración en sarcófagos tardorromanos no responden a un simple recurso material, sino a una elección estética consciente que sitúa su obra en un diálogo directo con el pasado clásico.
Esa capacidad para reinterpretar modelos antiguos explica que se le haya comparado con Picasso por su habilidad para descomponer y reconstruir las formas con una lógica propia, ajena a los cánones dominantes.
La portada perdida

‘Agnus Dei, galilea de la abadía de Cluny’, segunda mitad del siglo XII. Cluny, Musée d’Art et d’Archéologie. © Philippe Berthé / CMN Dist. SCALA, Florence.
El núcleo de la exposición es la reconstrucción de la portada de Sant Pere de Rodes, concebida como una obra total al servicio de la identidad del monasterio. Situada entre la iglesia y la galilea, espacio de tránsito y de ritual, la estructura alcanzaba más de diez metros de altura y organizaba sus relieves en distintos niveles narrativos.
Aunque la portada fue desmontada y destruida en el siglo XIX, el trabajo de investigación ha permitido proponer una restitución plausible a partir de los fragmentos conservados, fotografías antiguas y estudios recientes. El visitante se enfrenta así a una imagen reconstruida que no pretende cerrar el enigma, sino abrir nuevas preguntas sobre su significado original.
Las escenas que la componían remiten a episodios evangélicos y a rituales litúrgicos vinculados a la vida monástica. La presencia de san Pedro, la imagen de la barca como símbolo de la Iglesia o los temas pascuales revelan un programa iconográfico cuidadosamente diseñado para reforzar el vínculo del monasterio con Roma y su aspiración a convertirse en un centro de peregrinación internacional.
El relato expositivo no elude el episodio más traumático de la historia del complejo monástico. A partir del siglo XV, la decadencia se intensificó y culminó con el abandono de la comunidad benedictina a finales del XVIII. Sin protección, el edificio fue saqueado y desmantelado, y la portada del Maestro de Cabestany quedó reducida a fragmentos reutilizados en construcciones cercanas o dispersos en colecciones.
Ruina evocadora

Maestro de Cabestany, ‘Cabeza de san Pedro procedente de Sant Pere de Rodes’. Museo del Castillo de Peralada.
Esa destrucción, documentada con precisión en la muestra, marca un punto de inflexión en la percepción del monumento. Lo que fue un centro de poder religioso se transforma en una ruina evocadora que despierta el interés de viajeros, eruditos y, más tarde, de las instituciones patrimoniales. La declaración como Monumento Nacional en 1930 y las campañas de restauración del siglo XX inician un proceso de recuperación que llega hasta nuestros días.
Precisamente uno de los aciertos de la exposición reside en asumir la fragmentación no como una carencia, sino como una forma de conocimiento. Las piezas conservadas —cabezas, relieves, inscripciones— se presentan junto a sarcófagos romanos, manuscritos y documentos históricos, generando un diálogo que atraviesa siglos y contextos.
En ese cruce de materiales, el visitante percibe cómo la obra del Maestro de Cabestany se construye a partir de capas de tiempo. El mármol antiguo reaprovechado, las huellas de su transformación medieval y las marcas de su dispersión moderna convierten cada fragmento en un objeto de múltiples vidas.
El hallazgo y reciente incorporación de cinco nuevas piezas al MNAC ha sido decisiva para articular este discurso. Entre ellas, hay un relieve, un fragmento de vestimenta y elementos clave de la portada, como la cartela del INRI de la cruz o dos cabezas masculinas, que permiten afinar la comprensión del conjunto original.
Entre arte y paisaje

Vista del interior de la iglesia de San Pere de Rodes con ruinas en el suelo (1925-1939). Arxiu de l’Institut d’Estudis Catalans, Fons Joan Subias i Galter.
El recorrido culmina con una reflexión sobre la dimensión simbólica de Sant Pere de Rodes. El monasterio no se explica solo por su arquitectura o su escultura, sino por su capacidad para generar relatos. La leyenda de las reliquias de san Pedro, la instauración de jubileos o la construcción de una topografía sagrada vinculada al paisaje del Empordà contribuyen a consolidar su carácter excepcional.
En ese contexto, la figura del Maestro de Cabestany adquiere una dimensión casi legendaria. Su identidad incierta, su itinerancia y la singularidad de su estilo han alimentado un relato historiográfico que oscila entre la certeza documental y la fascinación interpretativa.
El resultado es una exposición que no se limita a reconstruir un pasado perdido. Propone, más bien, una forma de mirar el arte románico desde sus tensiones internas, entre tradición y experimentación, entre destrucción y memoria. En ese equilibrio, la obra del Maestro de Cabestany se revela como uno de los testimonios más intensos y originales de su tiempo, capaz de seguir interpelando al espectador siglos después de su desaparición.
Esta muestra forma parte de la programación de Barcelona 2026 Capital Mundial de l’Arquitectura.
Más de cien obras
«Asomado sobre los entrantes y salientes del mar en costa del todo quebrada, calas y puntas, asiéntase a muy considerable altura sobre el Mediterráneo, en las mismas alturas roquero, el Monasterio en ruinas más solitario, más grandioso, más informe ya, que pudiera imaginar la fantasía de los románticos».
(Elías Tormo, Monasterio e iglesia benedictina de San Pedro de Roda (Gerona), Real Academia de San Fernando, Dictamen Oficial, Madrid, 1928)

Maestro de Cabestany. ‘Aparición de Jesús a sus discípulos en el mar’, segundo tercio del siglo XII. Museu Frederic Marès. ©Foto: ArtWorkPhoto.eu.
La exposición reúne más de cien obras de escultura, pintura, manuscritos iluminados, dibujos y documentos procedentes de museos, bibliotecas y archivos nacionales e internacionales (Cluny, Toulouse, Aviñón, París, Pisa, Cremona, Roma, Turín, Londres).
De la portada perdida se exponen, por primera vez, un relieve figurado de extraordinaria calidad recientemente encontrado, tres cabezas masculinas, la cartela del Titulus Crucis de la antigua crucifixión pétrea, un nuevo fragmento del marco de la puerta, así como dos documentos sobre el desmontaje de la abadía y de la fachada escultórica en el siglo XIX.
De la misma manera, el visitante puede acceder a una reconstrucción hipotética de la portada, así como a la confirmación de que los mármoles antiguos reutilizados por el Maestro de Cabestany son de Carrara (Italia) y del Proconesio (Turquía).
Por tanto se reúnen en un mismo espacio obras de arte románico, sarcófagos romanos, piezas reutilizadas o brutalmente fragmentadas, relatos de viajeros, informes sobre el desmantelamiento del monasterio y testimonios de la progresiva recuperación de la memoria del lugar.















