Ahora, su jurado ha elegido, de entre las más de 50 candidaturas recibidas, a los cuatro galardonados. Así, Guillermo de Osma ha resultado ganador en la categoría ‘Galerista’; Max Estrella en la de mejor ‘Proyecto expositivo’; Ivorypress en la de ‘Difusión del arte y del coleccionismo’ y Bombon Projects como ‘Galería joven’.

El objetivo de estos premios es reconocer la labor fundamental de los galeristas como descubridores de nuevos artistas, impulsores de su carrera, mediadores entre creadores y coleccionistas, generadores de patrimonio cultural y de conocimiento, y divulgadores en la sociedad de los valores asociados al arte y el coleccionismo.

Como destaca Julián Zabala, editor de hoyesarte.com, «el arte, más que dar respuestas, plantea preguntas, y la identidad creativa de nuestro tiempo se perfila día a día en las galerías. Por eso queremos premiar el esfuerzo y el compromiso de nuestros galeristas y, al tiempo, rendir homenaje a Soledad Lorenzo, figura imprescindible de la cultura española de las últimas décadas. Reconocer, en suma, el valor, la audacia y profesionalidad de aquellos que creen que el arte ayuda a nuestra sociedad a ser más abierta y valiente. A ser, en definitiva, mejor».

En los próximos días informaremos de la fecha y formato del acto de entrega de estos premios, que en cualquier caso retransmitiremos en directo a todo el mundo desde Madrid.

Galerista

Reconoce la trayectoria ejemplar de una galería o de un destacado galerista que haya contribuido de manera notoria al desarrollo del arte en nuestro país

Guillermo de Osma (Bilbao, 1953)

Guillermo de Osma. © Luis Domingo.
Guillermo de Osma. © Luis Domingo.

En 1991, hace casi treinta años, Guillermo de Osma abrió su galería en Madrid con la intención «muy clara de hacer un trabajo de promoción y de divulgación de las vanguardias históricas». En aquellos años casi cualquiera podía citar a los poetas del 27 pero los pintores de esa misma generación eran casi desconocidos.

Su primera exposición fue Barradas · Torres-García, con la que dejaba muy claro cuál sería su camino: la revisión de la vanguardia española pero también de la latinoamericana y europea, que obviamente no se entienden la una sin la otra.

De Osma siempre ha querido combinar la investigación –es historiador del Arte– con la actividad comercial. En todos estos años ha producido más de cien exposiciones, todas y cada una de ellas acompañadas de su propio catálogo. El primero, Barradas · Torres-García, marcó el tono de todos los que vendrían después. Diseñado por Andrés Trapiello y Alfonso Meléndez incluía textos de Robert Lubar y de Juan Manuel Bonet. En él se incluyó también la correspondencia inédita entre Joaquín Torres-García y Guillermo de Torre, anotada por Mario Gradowczyk, gran coleccionista y especialista en el artista.

Cuando inauguró su galería ya contaba con, en sus propias palabras, una experiencia «relativamente sólida». Había estudiado Historia del Arte en la Universidad de Madrid con dos profesores excepcionales: Alfonso Pérez Sánchez y Julián Gallego. Había trabajado en la Calcografía Nacional y unos años en Sotheby ́s de Londres, en el Departamento de Arte Moderno, más tarde en el Museo de Tejidos y Artes Decorativas de Lyon, donde comisarió la exposición Mariano Fortuny 1871-1949, para en 1980 trasladarse a Nueva York, donde dirigió en Sotheby ́s la oficina de América Latina. En 1983 abrió con varios socios una galería en ese misma ciuedad, The Artis Group.

Tras su etapa americana se instaló en Madrid. Desde su galería ha dado a conocer al gran público a artistas o movimientos del arte del siglo XX que por razones de diversa índole habían sido relegados tanto por el coleccionismo como por el discurso dominante. Entre ellos están Rafael Barradas, Maruja Mallo, Xul Solar, la obra surrealista de Benjamín Palencia y de José Caballero, Alfonso Olivares, Esteban Lisa, José Moreno Villa, Aurelio Suárez, Francisco Sobrino, Manuel Ángeles Ortiz, Germaine Krull, José María Iglesias o Washington Barcala.

En esta ingente labor de dar a conocer la vanguardia española, el galardonado destaca especialmente las tres exposiciones organizadas con el título Ismos. Arte de vanguardia (1993, 1996, 2000) y, especialmente, La pintura del 27, donde reunió a todos los artistas de la generación que rompió definitivamente con la pintura convencional en busca de un Arte Nuevo.

Guillermo de Osma. © Luis Domingo.
Guillermo de Osma en su última exposición, Óscar Domínguez. El ‘triple trazo’. 1948-1952. © Luis Domingo.

Proyecto expositivo

Reconoce el proyecto individual o colectivo más interesante y original de los dos últimos años. También se valorarán especialmente sus aportaciones al conocimiento sobre los creadores protagonistas de las muestras, sus corrientes artísticas y su contexto cultural

Max Estrella por Val Del Omar. De Gutenberg a Faraday (del 15 de febrero al 28 de abril de 2018)

Max Estrella abrió sus puertas en Madrid en 1994 con el objetivo de presentar a creadores emergentes y consolidados tanto españoles como extranjeros. Cuenta con una nómina coherente de artistas fiel reflejo de su propósito de abrir nuevos caminos dentro del arte contemporáneo, ya sea en vídeo, fotografía, escultura o instalación, y con especial atención a las nuevas tecnologías. A lo largo de estos años 27 años ha crecido en tamaño y estructura logrando el reconocimiento de creadores, coleccionistas y crítica.

Alberto de Juan. © Luis Domingo.
Alberto de Juan, propietario y director de la Galería Max Estrella. © Luis Domingo.

Max Estrella presentó por primera vez en el ámbito de una galería la obra de José Val del Omar (Granada, 1904 – Madrid, 1982), que durante décadas fue exhibida por circuitos cinéfilos, filmotecas internacionales, instituciones y universidades hasta que el Museo Reina Sofía le concedió el lugar que merecía como figura única en las vanguardias españolas.

Esta gran exposición, comisariada por Piluca Baquero Val del Omar y Gonzalo Sáenz de Buruaga con la colaboración del Archivo Val del Omar, incluyó una selección de películas, collages, creaciones técnicas, escritos, diapositivas y tetrakinas de este polifacético artista e inventor.

Fue muy joven, después de un retiro en Las Alpujarras, cuando Val del Omar intuyó el sentido de su obra bajo la filosofía de la Mecamística, que funde su vocación mística con su pasión por la técnica, que marcará toda su obra como creador. Unos años después, tras su participación en la Misiones Pedagógicas, desarrolló un hondo conocimiento antropológico de la capacidad transformadora del cine, y partiendo de esa experiencia concibió una obra en la que la percepción del espectador pasa a ser el elemento de referencia en la forma artística. Estas características estarán siempre presentes en la obra, el pensamiento y la vida del granadino.

Acabada la Guerra –que pasa en Valencia en el equipo de Josep Renau– se instaló en Madrid, donde trabajó en los Estudios Cinematográficos Chamartín, fundó el departamento de efectos especiales y estableció muy cerca de su domicilio un laboratorio personal para ensayar y desarrollar sus técnicas y patentes.

Esta dualidad técnica y artística le llevaron a definirse a sí mismo como “Cinemista” (cineasta + alquimista) y a sus películas como “Cinegrafías”. Entre 1953 y 1962 llevó a cabo su obra cumbre, el Tríptico Elemental de España, compuesto por tres películas que planeaba proyectar en orden inverso al de su rodaje. La primera de ellas, que se presentó en Max Estrella, fue Aguaespejo granadino o La Gran Siguiriya, manifestación de su sistema de Sonido Diafónico, patentado en 1944, consistente en establecer dos fuentes sonoras delante y detrás del espectador, de tal modo que se active un diálogo entre lo que ve y escucha.

En la segunda, Fuego en Castilla, utilizó las técnicas del Desbordamiento Apanorámico de la Imagen –otro de sus inventos que se pudo ver en la galería aplicado a Aguaespejo granadino– y de la Tactilvisión. Ambos inventos configuran una suerte de recorrido corpóreo enfrentando dos conceptos audiovisuales opuestos –figurativo y abstracto, concreto y expandido– de forma que supera la construcción bidimensional de imágenes. Esta película fue premiada en el Festival de Cannes de 1961 por sus méritos técnicos de iluminación pulsatoria.

Como parte de esta trilogía que recorre España, Val del Omar rodó por último, en 1961, Acariño Galaico (De Barro), cinta que dejó inacabada. Gracias a las muchas notas para el montaje y sonorización que dejó pudo finalmente ultimarse la edición final para su estreno en el año 1995.

En 1973, su hija María José y su yerno Gonzalo Sáenz de Buruaga le regalaron el que sería su último laboratorio. Liberado de obligaciones administrativas y con un espacio y unos medios propios para desarrollar sus técnicas, pone en práctica la que fue la más visionaria de sus creaciones, la PICTO LUMINICA AUDIO TACTIL, PLAT, y a la que se concedió un enorme protagonismo en la exposición.

En esta última etapa experimentó con el láser y la Óptica Biónica que había presentado en el congreso de la UNIATEC en Moscú en 1976. Con esta técnica, Val del Omar hace al espectador desplazarse alrededor de las imágenes distorsionándolas ópticamente. También crea el Tetraproyector Plat –técnica de proyección entre la imagen fija y la secuencial– generando un universo de imágenes y sonidos, manipulando todo ello a través de la “Mesa Truca” también creada por él. El resultado son cientos de diakinas y tetrakinas, grabaciones de sonidos “batidos” y películas en súper 8, y entre otras, la filigrana de Variaciones sobre una Granada.

Los collages ayudan a revelar su personalidad y pensamiento, así como sus inquietudes técnicas y artísticas. Destacan las pequeñas anotaciones donde argumenta sus invenciones en forma de escritos tecno-poéticos, en los que quedan plasmadas las claves de su pensamiento mecamístico. El principal collage de la exposición de Max Estrella afirmaba: «Nous sortons de la galaxie Gutemberg pour entrer dans la galaxie Faraday«, que alude al relato básico de la misma.

Difusión del arte y del coleccionismo

Reconoce a la galería que haya desarrollado en 2019 la mejor labor de comunicación, ya sea a través de internet, redes sociales, publicaciones, actividades presenciales, acciones destinadas a los medios de comunicación, etc.

Ivorypress con la estrategia de comunicación de su proyecto Breath de Edmund de Waal (del 20 de febrero al 18 mayo de 2019)

Ivorypress nació en Londres en 1996 fundada por Elena Ochoa Foster como una editorial especializada en libros de artista. Actualmente, en Madrid desarrolla una actividad internacional relacionada con el arte contemporáneo en áreas de comisariado de exposiciones, espacio expositivo, librería especializada, consultoría de arte contemporáneo, proyectos editoriales, producción audiovisual y programas educativos.

Elena Ochoa Foster en Ivorypress.

En 2019, Ivorypress invitó al artista y escritor Edmund de Waal (Nottingham, 1964) a trabajar en sus tres espacios: editorial, galería y librería. El centro de este proyecto fue un libro de artista: un trabajo que se prolongó a lo largo de varios años y en el que investigó sobre la naturaleza de los libros, cómo se perciben y su presencia en el mundo.

Para acompañar al libro, De Waal realizó una serie de 17 obras nuevas: vitrinas, estanterías y dípticos concebidos como libros abiertos e inspirados en Zurbarán, García Lorca y Paul Celan. Junto a estas obras se dispuso una sala de lectura con una selección de cien libros para que los visitantes pudieran sentarse y leer. El libro de artista, la exposición y la sala de lectura estaban concebidos como un todo.

Galería joven

Reconoce el enfoque artístico y profesional de una galería con menos de cinco años de actividad en España

Bombon Projects

Galería de arte contemporáneo fundada en 2017 en Barcelona que, en sus propias palabras, «percibe la luz en un cielo neblinoso y tormentoso y se dirige con determinación hacia ella. Este viaje, digno de una gran pintura romántica, se comparte con un grupo de artistas nacionales e internacionales».

Bombon Projects está interesada en las prácticas que reflejan una sensibilidad contemporánea social, política y emocional, así como en la reivindicación de artistas de generaciones anteriores. Esto se traduce en un programa que combina el trabajo de creadores jóvenes con el de figuras históricas.

Bombon fue precedida durante 5 años (2012-2017) por un project-space, Pasaje Studio, también en Barcelona pero en una ubicación diferente.

Jurado

Evelio Acevedo. Con formación jurídica y en Comunicación y Responsabilidad Corporativa, ha ocupado puestos de responsabilidad en Banco Santander, Banco Sabadell y en Barclays España, donde desempeñó las direcciones de Inversiones Extranjeras, de Comunicación, y del Servicio de Atención al Cliente, entre otras. En 2004 pasó a ser director de Responsabilidad Corporativa del Grupo Barclays en España y director Gerente de su Fundación. Desde 2012 es director gerente de la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza F.S.P. 

Nadia Arroyo.

Nadia Arroyo. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid, es desde 2019 directora del Área de Cultura de Fundación MAPFRE y vocal en el Comité de Dirección de la Fundación. Antes, y durante ocho años (2011-2018), fue jefa de Exposiciones de la Fundación; coordinadora de Exposiciones Itinerantes (2010); coordinadora de Exposiciones; investigadora en el Departamento de Artes Gráficas en el Musée du Louvre (2003-2004) y coordinadora de Exposiciones en la Fundación Juan March (2003).

Javier Aznar. En los muchos medios en los que colabora y en las redes sociales se le conoce también como El Guardián. Tiene múltiples intereses y en sus textos ha escrito sobre arte y sobre galerías. Es el ‘dueño’ del Hotel Jorge Juan, uno de los pódcast de mayor éxito del momento, alojado en la revista Vanity Fair, de la que también es columnista.

Lorenzo Castillo. Formado en Historia del Arte y en Artes Decorativas empezó su carrera como anticuario. Al terminar los estudios abrió su primera tienda y de ahí dirigió sus pasos al diseño y la decoración. Está considerado uno de los mejores decoradores del mundo.

Fernando Castro Flórez. Filósofo, esteta y crítico de arte. Doctor en Estética por la Universidad Autónoma de Madrid, donde es profesor titular, ha desarrollado su labor docente en el Instituto de Estética y Teoría de las Artes la UAM, el de Cultura Contemporánea del Instituto Ortega y Gasset y en el Museo Reina Sofía, de cuyo patronato forma parte. A lo largo de su carrera ha comisariado más de un centenar de exposiciones. Desde hace más de diez años desempeña su labor de crítico en ABC Cultural.

Carlos del Amor. Una de las caras más populares de los informativos de TVE gracias a sus crónicas culturales. Nos mete un día sí y otro también en festivales de cine, museos, galerías… Tiene ya varios libros publicados (novela) y acaba de ganar el Premio Espasa 2020 con una obra centrada en el arte: Emocionarte. La doble vida de los cuadros.

Bea Espejo. Bien conocida por sus artículos en el suplemento cultural Babelia, en El País, donde es responsable de Arte. Crítica y comisaria, dirige también Madrid 45 (programa de artes visuales de la Comunidad de Madrid). Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona y máster en Crítica de Arte y Comunicación por la Universidad de Gerona. Entre julio de 2008 y diciembre de 2016 fue crítica de arte de El Cultural de El Mundo. El proyecto Corrección de Ignasi Aballí, comisariado por ella, representará a España en la 59 Exposición Internacional de Arte de Venecia.

Manuel Fontán del Junco. Doctor en Filosofía, ha publicado textos sobre estética y teoría de las artes, filosofía de la cultura y teoría del arte. Ha traducido a Martin Heidegger, Franz Marc, Walker Percy, Peter Sloterdijk, Boris Groys y Paul Klee. Entre 1995 y 2005 dirigió tres sedes europeas del Instituto Cervantes (Bremen, Lisboa y Nápoles) y, desde enero de 2006, es director de exposiciones de la Fundación Juan March.

Rodrigo Muñoz Avia. Novelista, guionista, dramaturgo… Su vinculación con el arte va más allá de ser hijo de sus padres (Lucio Muñoz y Amalia Avia). Escribe sobre arte y podemos comprobarlo en su último y magnífico libro, La casa de los pintores.

Carmen Reviriego. Asesora de grandes patrimonios desde hace más de 25 años y autora de varios libros centrados en el arte. Es la presidenta de Callia -Transcend Through Art-, que asesora en el coleccionismo de arte desde una perspectiva artística, social y económica. También preside la Fundación Callia, impulsora de los Premios Iberoamericanos de Mecenazgo. Es columnista de la revista Forbes Internacional, donde publica regularmente conversaciones con grandes coleccionistas y mecenas.