Comisariada por Juan J. Luna, jefe del Departamento de Pintura del siglo XVIII del Prado, la exposición está compuesta por obras de 27 artistas diferentes, entre los que se incluyen los pintores más destacados de la escuela española que cultivaron el género, como Van der Hamen, Ramírez, Fernández ‘el Labrador’, Zurbarán, Hiepes, Camprobín, Ponce, Arellano, Meléndez, Paret y Alcázar, Castillo, Goya, Espinós, Parra y Lucas.

La notable calidad y variedad de las obras seleccionadas ha sido posible, entre otras razones, debido a la reciente adquisición por parte del Museo de 40 naturalezas muertas españolas procedentes de una colección privada, muchas de las cuales forman parte de esta exposición.

Una de las obras destacadas de la muestra alcoyana es una obra de Jacinto Espinosa –Vendedores de fruta– recientemente adquirida por el Prado y que solamente ha sido vista antes en Valladolid y Murcia. 
Otra novedad de esta itinerancia es la incorporación de dos cuadros de Meléndez que no se han visto en el resto de ciudades así como La Magdalena Penitente de Mateo Cerezo.

Singular proyecto

Esta muestra se encuentra entre las propuestas de la iniciativa Prado Itinerante que busca compartir el rico patrimonio y las colecciones de la pinacoteca madrileña con los ciudadanos de todo el país. La exposición constituye un acontecimiento cultural de destacado interés, considerando la extraordinaria calidad de las obras que se han reunido, la importancia de los maestros que las realizaron y la amplitud cronológica que abarca.

Tan singular proyecto, compuesto exclusivamente por cuadros  del Museo del Prado, ofrece a los visitantes la oportunidad de observar y valorar la rica evolución de la escuela española consagrada a la naturaleza muerta y admirar el genio de sus creadores, puesto que fueron muchos los pintores de primer orden que se dedicaron con sus pinceles a reflejar aspectos del mundo en derredor, con una maestría que hoy permite apreciar numerosos pormenores de la vida cotidiana de diferentes épocas.

La pintura de bodegones contribuye a establecer una de las múltiples facetas de la imagen histórica que se tiene de España, merced al punto de vista que ofrecen sus temas del día a día, en este caso los alimentos, los objetos de cocina y los utensilios caseros habituales, así como ciertas formas de las relaciones sociales, la gastronomía, las cocinas e incluso el ámbito de la decoración; además goza de una especial significación en razón de la carga simbólica que gran parte de sus obras poseen, debido a las alegorías que encarnan y a los mensajes que difunden, que van desde el espíritu religioso hasta la expresión material de la prosperidad.

 

Los pintores

Juan Van der Hamen y León, Juan Fernández «el Labrador», Felipe Ramírez, Francisco de Zurbarán, Juan Bautista Espinosa, Tomás Hiepes, Pedro de Medina, Mateo Cerezo, Pedro Camprobín, Antonio de Pereda y Salgado, Ignacio Arias, Antonio Ponce, Miguel March, Juan de Arellano, Bartolomé Pérez, Gabriel de la Corte, Vicente Victoria, Luis Egidio Meléndez, Luis Paret y Alcázar, José del Castillo, Francisco de Goya, Juan Bautista Romero, Benito Espinós, Bartolomé Montalvo, José Romá Miguel Parra y Eugenio Lucas Velázquez

 

Alcoy. El bodegón español en El Prado. Centro de Arte de Alcoy (CADA).

Del 24 de marzo al 26 de junio de 2011.

Comisario: Juan J. Luna.