Dale Chihuly, nacido en Tacoma, Washington, en 1941, se inició en el mundo del vidrio cuando estudiaba diseño de interiores en
la Universidad de Washington. Tras graduarse en 1965, tuvo la “visión” de matricularse en
la Universidad de Wisconsin en el entonces primer programa de vidrio de Estados Unidos. Continuó, en esta línea, sus estudios en
la Rhode Island School of Design (RISD) donde, más tarde, estableció su propio programa de vidrio, impartiendo clase durante más de una década.


 

En 1968, fue galardonado con
la Fulbright Fellowship para trabajar en
la Fábrica Venini en Venecia. Allí conoció el trabajo con el vidrio soplado, elemento esencial de su actual forma de trabajar, y aprendió la importancia del trabajo en equipo. Como él mismo explica, “me enseñaron cómo funciona realmente un equipo en el trabajo en vidrio. El soplado no es un oficio fácil capaz de ser realizado por uno mismo”.


 

Y es ahora cuando podemos acceder al resultado de su labor en todos estos años: un conjunto de esculturas y dibujos que según Víctor Nieto Alcalde, autor del prólogo del catálogo de la exposición, “son como formas silenciosas que rememoran un mundo formal cargado de vacíos y silencios”.


 

En definitiva, una colección de piezas que exploran el color, el diseño y el ensamblaje como si fueran parte de la propia naturaleza. Nunca antes se había visto tanta creatividad aplicada al trabajo en vidrio. 

 

Además, los cuadros expuestos amplían, si cabe, el universo de Chihuly a través de una técnica mixta sobre papel que permite al artista una exploración más abierta de sus inquietudes formales sin los encorsetamientos que sin duda impone su exigente trabajo en vidrio.

 

Madrid, Dale Chihuly. Galería Marlborough Madrid.

Del 16 de octubre hasta el 15 de noviembre de 2008