¿Quieres estar al día del arte y la cultura?

 

Suscríbete GRATIS a nuestro boletín. Más de 25.000 personas ya lo han hecho

 

 

¿Quieres ver los últimos enviados?

 

 

 
El Patronato de la institución ha aprobado la contratación del estudio catalán después de que el Ayuntamiento de Málaga concediera el uso de la parcela. La elección impulsa un proyecto llamado a transformar uno de los enclaves más sensibles del centro histórico y a devolver a la ciudad un espacio que, pese a su ubicación privilegiada, permanecía sin destino.

La sede se alzará en la plaza de la Merced, junto al conjunto monumental formado por la Alcazaba y el Teatro Romano, un emplazamiento que exige plantear una intervención capaz de dialogar con un entorno de enorme valor histórico y patrimonial.

La intervención también permitirá conservar y mostrar en condiciones adecuadas los restos arqueológicos descubiertos tras la demolición de los antiguos cines. El patrimonio hallado se incorporará así a un proyecto que enlaza distintas capas de la ciudad y afronta el futuro sin desatender la memoria del lugar.


La sede será un complejo de actividad permanente. Sus espacios albergarán exposiciones, conciertos, conferencias, encuentros, programas educativos y proyectos sociales, junto con otras propuestas destinadas a públicos diversos. Esta amplitud de usos busca convertir el centro en un punto de reunión ciudadana y extender la capacidad de actuación de la fundación en Málaga y Andalucía.

La nueva programación complementará la desarrollada en los demás espacios que la entidad mantiene en la capital malagueña. La futura sede no sustituirá esa red, sino que ampliará sus posibilidades mediante un inmueble preparado para acoger iniciativas de distinta escala y naturaleza.

El proyecto da continuidad a la labor de una fundación que organiza cada año miles de actividades vinculadas con la cultura, la educación, la investigación, la acción social, el emprendimiento, el medio ambiente y el deporte. El nuevo equipamiento permitirá reunir y reforzar parte de ese trabajo en un enclave céntrico, accesible y estrechamente conectado con la actividad cultural de la ciudad.

Su alcance excederá la propia construcción. A la inversión necesaria para levantar el edificio se añadirá el impacto sostenido de una programación estable, capaz de generar interés cultural y social en el centro histórico.

La actuación cierra, además, una de las cuestiones pendientes del urbanismo malagueño. La desaparición de los cines dejó libre un terreno asociado a la memoria colectiva de la ciudad y situado en un punto decisivo de su paisaje urbano. Tras años de debate sobre su futuro, la parcela contará con un proyecto de largo recorrido que conjuga arquitectura, patrimonio y servicio público.

La concesión municipal tendrá una duración de 75 años y afecta a una superficie de 1.298,70 metros cuadrados. El acuerdo establece una edificabilidad máxima de 6.340 metros cuadrados. La Fundación Unicaja abonará al Ayuntamiento un canon anual de 411.083,58 euros a lo largo de la vigencia de la cesión, de acuerdo con la valoración técnica incluida en el expediente administrativo.

RCR Arquitectes

Con 35 años de trayectoria, RCR Arquitectes fue distinguido en 2017 con el Premio Pritzker, siendo junto a Rafael Moneo los únicos arquitectos españoles en ostentar esta distinción.

Su arquitectura, de gran expresividad, está realizada con materiales como el acero cortén, la piedra natural sin desbastar, el hormigón visto y las grandes superficies de vidrio, entre otros. En Olot (Gerona), las raíces de RCR continúan nutriéndose de vida para afrontar los nuevos proyectos, la necesidad de reinventar cada día su arquitectura y su manera de abordarla. Hay retos, sin embargo, que se mantienen: la búsqueda de una arquitectura desmaterializada, transparente, sin límites, puro espacio en simbiosis con la naturaleza. No es un estudio al uso. Alejado de los tradicionales centros de influencia de la arquitectura española han decidido llevar esta disciplina un paso más allá echando su mirada atrás, al tiempo en que la arquitectura protegía al hombre de las inclemencias de la naturaleza sin romper el vínculo que lo unía a ella.

Entre sus obras más conocidas en España se encuentran el restaurante Les Cols y el Estadio de Atletismo Tossols-Basil, en Olot; las Bodega Bell-Lloc, en Palamós; el Teatro de la Lira, en Ripoll; la Biblioteca Sant Antoni-Joan Oliver, en Barcelona; la Guardería El Petit Comte en Besalú (Gerona) o el Parque de Piedra Tosca, en Les Preses. A nivel internacional han sido los encargados del diseño del Museo Soulages en Rodez (Francia), la Biblioteca Pública De Krook en Gante (Bélgica), el Centro de Arte La Cuisine, en el castillo de Nègrepelisse en Francia o la Escuela Dar Al Marefa, en Dubai.

Han ganado diferentes concursos nacionales e internacionales, y han recibido distinciones por obras entre las que destacan el Premio de Arquitectura Española Internacional 2015 por el Museo Soulages, el Premio Internacional 2011 “Belgian Building Awards”, diez premios FAD y una obra finalista y cuatro seleccionadas en los premios de la Unión Europea Mies van der Rohe.

Además, han sido nombrados chevalier y officier de l’ordre des arts et des lettres 2008 y 2014 de la República Francesa; miembros honoríficos del AIA American Institute of Architecture 2010; miembros honoríficos del RIBA Royal Institute of British Architects 2012; Medalla de Oro de l’Académie d’Architecture Francesa 2015; Medalla de la ciudad de Olot 2017 y Medalla de Oro de la Generalitat de Catalunya 2018, entre otras muchas distinciones.