
Gerardo Contreras. Tándem.
El fondo ofrece un recorrido por algunos de los episodios más significativos del siglo XX. Las imágenes registran momentos que van desde el reinado de Alfonso XIII hasta la llegada del ser humano a la Luna. Entre esos extremos aparecen también escenas de la proclamación de la Segunda República en Madrid, la introducción de la penicilina en España en 1944 o el inicio de la línea aérea que conectó Madrid con Sevilla y Lisboa. A través de su cámara, Contreras captó acontecimientos políticos, avances científicos y episodios cotidianos que marcaron la vida del país.
El conjunto conserva una amplia variedad de soportes fotográficos. Predominan los negativos en nitrato y acetato de celulosa, aunque también se incluyen placas de vidrio y colecciones de positivos en papel. Entre las piezas más antiguas destacan cerca de tres mil placas realizadas entre 1924 y 1940. Varias de ellas documentan la presencia de tropas españolas en Marruecos durante los años veinte o actos oficiales protagonizados por la reina Victoria Eugenia.
Otra parte significativa del archivo está formada por rollos de película plástica que reúnen imágenes tomadas entre 1935 y 1941. Estas series se centran en la Guerra Civil en Madrid y en los primeros años de la posguerra. El volumen mayor del fondo corresponde a la etapa posterior, con más de 130.000 fotografías realizadas entre 1939 y 1971 durante la actividad profesional de Contreras como reportero gráfico del diario Arriba.

Gerardo Contreras. Orson Welles en la plaza de toros de Las Ventas 1954.
La diversidad temática refleja el amplio campo de intereses del periodismo gráfico de la época. Las imágenes abarcan desde acontecimientos políticos hasta escenas de sociedad, espectáculos taurinos, competiciones deportivas o fenómenos meteorológicos. A este conjunto se suman más de 8.000 positivos en papel procedentes de agencias de prensa internacionales que el propio fotógrafo reunió durante su etapa al frente de la agencia Contreras y Vilaseca.
Gerardo Contreras inició su trayectoria profesional con apenas catorce años en el diario La Tribuna. Durante décadas desarrolló su labor en distintos medios, entre ellos La Vanguardia, As o Arriba, y participó activamente en la Unión de Informadores Gráficos de Prensa, organización de la que llegó a ser vicepresidente en 1936.
Su carrera recibió numerosos reconocimientos. Entre ellos figuran el Premio Alfonso Rodríguez Santamaría de la Asociación de la Prensa de Madrid en 1945, la Cruz de Caballero de la Orden de Isabel la Católica en 1959, la Cruz del Mérito Civil y el Premio Nacional de Periodismo Gráfico concedido en 1970.
La publicación de este archivo digital permite consultar una extensa colección que durante décadas permaneció dispersa en soportes frágiles. Cada fotografía aporta una pieza más al relato visual del siglo XX y confirma el valor del fotoperiodismo como testimonio directo de la historia.
Historia del fondo

Gerardo Contreras. Sombreras.
El fondo Gerardo Contreras ingresó en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid el 14 de octubre de 2015 tras la compra efectuada por la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía de Gobierno a la familia De Mier Iglesias.
La relación de esta familia con el fondo puede explicarse a partir de la figura de Waldo de Mier García-Maza (1915-2012), periodista, redactor del diario santanderino Alerta, y subdirector de la Agencia EFE entre los años 1957 y 1973. Estaba casado con Rosa Mª Iglesias Escobio, con la que tuvo cuatro hijas. Una de las hijas, Silvia de Mier Iglesias, se casó con Juan Blanco Ortega, periodista, redactor-jefe del diario Arriba entre los años 1959 y 1977, en donde coincidió con Gerardo Contreras.
Gerardo Contreras no tuvo descendencia y guardaba en su propio domicilio el fruto de su trabajo profesional, lo cual podría explicar que su legado fuese entregado, tras el fallecimiento en 1995 de su mujer Carmen Manjón, a la familia de antiguos compañeros de profesión.
Previo a su adquisición por la administración autonómica el fondo se encontraba en una casa particular situada en Morata de Tajuña, conservado en un sótano del inmueble, hecho que justifica el estado de deterioro que presentan algunas de las imágenes más antiguas en soporte vidrio y rollos de película plástica.















