Su victoria es aún más importante, si cabe, porque la lista de finalistas de esta edición estaba considerada como una de las más potentes de los últimos años, al incluir a dos anteriores ganadores de este premio, como son J.M. Coetzee y A.S. Byatt.
Aunque la decisión del jurado no fue unánime, Jim Naughtie, la periodista de la BBC que ejercía de presidenta este año, dijo que los cinco componentes estaban felices con el nombre de la ganadora. "Nuestra decisión se basa en la propia grandeza de su libro Wolf Hall, en la audacia de su narrativa y en la magnífica composición de las escenas, que hacen que cada detalle del libro sea realmente brillante”, afirmó Naughtie.
La novelista recibió el trofeo en el Guildhall de Londres, junto con un cheque de 50.000 libras y las ventas de su libro Wolf Hall, una ficción sobre la vida de Thomas Cromwell, garantizadas en todo el mundo.



La reciente edición del Premio Booker parece haber seguido un guión establecido que decía: “Este es el año de Hilary Mantel y también es su hora”. Porque Mantel es hoy, probablemente, una de las novelistas británicas más respetadas y con menores recompensas en forma de premios. 











