Lil Peep – «Beamer Boy» (2016)
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Lil Peep – «Beamer Boy» (2016)

Un día antes de su muerte a los 21 años, Lil Peep posteó en Instagram «Cuando muera me amarás». El suicidio siempre fue una opción, una posible salida. Por el momento la analgesia con opiáceos y ansiolíticos (Fentanilos y Alprazolam) habían sido su forma de convivir con la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar. Eso y su música, en donde se explayaba sobre sus problemas de salud mental, sus anhelos y sus miserias.

 

Gustav Elijah Åhr sufrió bullying en la escuela y esto le recluyó en casa y le hizo establecer relaciones sociales de manera online. Con 18 años empezó a subir temas a SoundCloud y fue ganando cada vez más seguidores gracias a un estilo de rap emotivo, descarnado, que bebía tanto del Trap de Atlanta como del hardcore y el punk-pop; hip-hop lo-fi que se convirtió en seña de identidad del nuevo colectivo emo, que había aparcado las guitarras y jugaba con ritmos programados y samplers. «Beamer Boy» es de sus primeros temas, en el que habla tanto de notas de muerte como el deseo de tener un BMW Z3. La canción samplea «Headless Horsemen», perteneciente al clásico lo-fi «The Glow Pt.2» (2001) de The Microphones.

 

Define la década porque Lil Peep ha sido un icono generacional, incluso él mismo se comparaba con Kurt Cobain; capitalizó una nueva corriente de música moderna y emotiva, ideal para adolescentes inquietos e inadaptados. Su muerte por sobredosis mucho antes de los fatídicos 27 frenó en seco su escalada y, como él vaticinaba un día antes de morir, las muestras de amor y respeto se multiplicaron tras su muerte. Sus letras han ayudado la generación Xanax / Trankimazín a enfrentarse a la depresión y a las tendencias suicidas, además de incitar a alejarse de la adicción a las drogas. El primer mártir de la generación Z.

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