Katy Perry – «Swish Swish» (2017)
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Katy Perry – «Swish Swish» (2017)

En mayo de 2017, Katy Perry presentaba en Saturday Night Live su último single «Swish Swish» del disco «Witness». En medio de la actuación apareció un chaval de 15 años, con mochila a hombros y cara inexpresiva. Al llegar al estribillo comenzó a contonear brazos y caderas a toda velocidad; en ese mismo momento nació el «flossing» o, lo que es lo mismo, el baile más famoso de la década.

 

El niño era Russell Horing, por aquel entonces prácticamente desconocido; por el contrario, Katy Perry era una de las personas más populares del planeta. Había comenzado la década colocando 5 singles de un mismo disco en el nº1 de Billboard, una gesta que sólo había conseguido Michael Jackson con «Bad» (1987). A mediados de la década era el músico que más dinero ganaba al año (135 millones en 2015). Era una popstar en toda regla, adaptándose a cualquier tendencia e influyendo en cada movimiento. En «Swish Swish» retoma el electro pop de Lady Gaga y lo lleva a un sonido más discotequero y noventero. Le acompaña Nicki Minaj, una rapstar que aliña el tema con rimas y cantos. 

 

Define la década porque si has tenido contacto con algún chaval en el último tercio de los 2010s sabrás lo que es flossing, un baile que imperó en todos los colegios del mundo y en cualquier reunión social con música de por medio. Katy Perry es culpable de viralizarlo con premeditación, con una sabiduría pop que convirtió este microgesto en algo global. «Swish swish» quizá no sea su mejor canción, pero sí que ejemplifica su magnitud como icono de la cultura popular.

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