Cloud Nothings – «Wasted days» (2012)
1122
post-template-default,single,single-post,postid-1122,single-format-standard,bridge-core-2.0.3,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-19.1,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.4.1,vc_responsive

Cloud Nothings – «Wasted days» (2012)

«Sé que mi vida no va a cambiar, y vivo a través de todos estos días desperdiciados. Nunca pensé que terminaría de esta manera, y sé que seguirá siendo lo mismo. Pensé que sería más que esto. Estoy perdiendo todo mi tiempo. (…) No sé por qué me estoy cansando de vivir hasta que muera».

 

Dylan Baldi comenzó subiendo música a Myspace a través de varias bandas imaginarias (él cantaba y tocaba todos los instrumentos en el garaje de sus padres). El power-pop de Cloud Nothings fue el que mayor acogida tuvo, con sus guitarras urgentes y melodías saltarinas. Sin embargo, tras dos discos de música poptimista, «Attack on Memory» (2012) supone la expulsión de su hastío y su depresión con un sonido más contundente. La ira con la que percute la guitarra y sus cuerdas vocales en «Wasted Days» no es propia de un grupo indie. Baldi se destapa como un cantautor punk en una canción de casi 9 minutos, con un interludio instrumental de rabia distorsionada, de ruido catárquico.

 

Define la década porque Cloud Nothings ha sido una de las mayores alegrías rock de los 2010s. Un grupo que no podría haber existido sin el GarageBand y las primeras redes sociales, pero que con temas como «Wasted Days» trascendieron esa condición de banda universitaria y alcanzaron prematuramente la madurez sonora y también compositiva. Baldi, que tan sólo tenía 21 años cuando grabó la pieza, saca toda la furia de una generación que había crecido en la promesa de un futuro mejor pero que a medida que iba creciendo veía que ese paraíso estaba muy lejos de su realidad; la tecnología avanzaba pero la sociedad seguía anclada, y mientras otros jóvenes olvidaban los males de la crisis con EDM, Cloud Nothing los miraba directamente a los ojos, enfrentándose a su existencialismo con gritos y guitarras viscerales.

No Comments

Post A Comment