Japanese Breakfast – «Road Head» (2017)
1188
post-template-default,single,single-post,postid-1188,single-format-standard,bridge-core-2.0.3,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-19.1,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.4.1,vc_responsive

Japanese Breakfast – «Road Head» (2017)

El llamado «pop de habitación» no hace tanto referencia al espacio en sí (que también) si no a un estado mental. En los 2010s cada vez más músicos han creado álbumes en sus dormitorios, pero no todos tienen ese halo de intimidad y trabajo introspectivo, tan deudor del lo-fi de los 90.

 

Michelle Zauner cantaba en el grupo indie Little Big League cuando se enteró de que su madre tenía cáncer. Se trasladó desde Filadelfia a Eugene, Oregon para estar más cerca de su familia, y allí, con fin de sobrellevar el drama, grabó canciones lo-fi como ejercicio de meditación y duelo. En estos registros se basa el primer álbum como Japanese Breakfast, «Psychopomp» (2016) y algunas de las canciones de «Soft Sounds from Another Planet» (2017). «Road Head» es una ellas, sin embargo su sonido ya está liberado de la aflicción. La asiática-americana realiza un pop más expansivo, con sintetizadores que planean por la estratosfera y guitarras dreamy.

 

Define la década porque Japanese Breakfast ha ejemplificado la sofisticación del lo-fi y el bedroom pop. Pasó de una obra precaria y tímida a canciones cristalinas y atrevidas, sin renunciar al viaje interior que había impulsado su obra en solitario. En «Soft Sounds from Another Planet» quiso realizar un álbum conceptual de ciencia-ficción inspirado en el cosmos, pero terminó creando un largo sobre la vida en la tierra. «Road Head» es poesía abstracta sobre autopistas, móviles y supuestos accidentes de tráfico. Tragedia humana envuelta en música celestial.

No Comments

Post A Comment