Comisariada por Enrique Juncosa, la exposición reúne una treintena de grabados realizados en el taller de los impresores Joan Roma y Takeshi Motomiya, dos figuras fundamentales en el panorama de la estampación contemporánea española. El recorrido permite observar cómo el artista ha convertido el grabado en un laboratorio permanente donde la investigación técnica y la intuición creativa avanzan de la mano.

Exposición «Miquel Barceló. Grabados de Barcelona. 2010-2026» en Artur Ramon Art. Fotografía cortesía de la galería.
Más que una disciplina complementaria dentro de su producción, la obra gráfica aparece aquí como un ámbito autónomo de exploración. Barceló se aproxima a cada estampa con la misma intensidad con la que aborda la pintura o la escultura. Aguatinta, aguafuerte, xilografía, litografía, carborundo, serigrafía, collage o barnices conviven en unas piezas que desafían cualquier idea convencional del grabado y que ponen de manifiesto un interés constante por ampliar las posibilidades expresivas de la técnica.
El artista incorpora materiales poco habituales, desde semillas hasta mica o fórmica, integrándolos en procesos de estampación que convierten cada obra en un campo abierto a la sorpresa. Esa voluntad de asumir el riesgo, de aceptar incluso la intervención del azar, constituye una de las constantes de su lenguaje visual y uno de los rasgos más reconocibles de su trayectoria.
La exposición pone igualmente en valor la estrecha relación entre Barceló y sus impresores. Tras una primera etapa de colaboración entre 2010 y 2012, el vínculo creativo se ha reactivado con fuerza desde 2024 y continúa desarrollándose en numerosos proyectos.
La compenetración entre artista e impresores resulta decisiva para entender unas obras en las que la riqueza cromática, la complejidad de las texturas y la precisión técnica alcanzan niveles poco frecuentes dentro de la gráfica contemporánea.
Los grabados seleccionados recorren algunos de los territorios iconográficos más característicos del universo de Barceló. Aparecen criaturas marinas, peces, crustáceos y pulpos surgidos de fondos abisales. También se despliegan paisajes, plantas, frutos y animales que remiten tanto a la observación directa de la naturaleza como a una imaginación capaz de transformar cualquier referencia en una imagen nueva. En muchas ocasiones, las figuras parecen situarse en una frontera difusa entre lo real y lo fantástico, un espacio que el artista ha transitado de manera recurrente a lo largo de toda su carrera.
Otro de los núcleos de interés de la exposición es la presencia de la literatura. La muestra incluye una serie de xilografías dedicadas a escritores admirados por el artista, entre ellos Dylan Thomas, Ezra Pound, Vladimir Nabokov y José Lezama Lima. Son obras que evidencian hasta qué punto la lectura forma parte de su proceso creativo y cómo la palabra escrita puede transformarse en imagen a través del grabado.
Ese diálogo entre artes visuales y literatura se prolonga en tres libros de artista recientes, dos de los cuales han sido producidos este mismo año en el taller de Roma y Motomiya: Sobre la apariencia de las cosas, con poemas de Enrique Juncosa, y Dins de la panxa des bou, un libro sin textos. Además, se incuye Le Bestiaire ou Cortège d’Orphée, de Guillaume Apollinaire, realizado en París en 2025.

Exposición «Miquel Barceló. Grabados de Barcelona. 2010-2026» en Artur Ramon Art. Fotografía cortesía de la galería.
La propuesta de Artur Ramon Art permite además contemplar obras de dos momentos distintos dentro de la producción reciente del artista. Pero lejos de presentar etapas aisladas, la selección revela una continuidad profunda en sus preocupaciones visuales. La materia, la transformación de las formas, la observación de la naturaleza y la permanente tensión entre control y azar atraviesan todo el conjunto, ofreciendo una visión coherente de un creador que sigue explorando nuevos caminos expresivos después de más de cuatro décadas de trayectoria.
Coincidiendo con esta exposición, la galería presenta también Jean Marie de Moral. Retratos de Miquel Barceló, una selección de fotografías que documentan cuarenta años de relación entre el fotógrafo y el artista. Las imágenes muestran momentos de trabajo, reflexión y creación, completando así una aproximación especialmente rica a la figura de Barceló y a los procesos que se esconden detrás de su obra.















