Una exposición de arte, que permanecerá abierta hasta el 28 de febrero en la sala 305 de este centro de arte, agrupa recortes, fotocopias, juguetes, miniaturas, objetos domésticos… Y es que, durante años, Feldmann ha coleccionado, clasificado, recortado y pegado miles de imágenes que componen su propio museo.

"Desde muy pequeño ya recortaba sellos, imágenes maravillosas, diminutas y llenas de colorido y las pegaba en cuadernos", cuenta el artista. Y es que según la comisaria, Helena Tatay, "Feldmann elige entre las cosas que nos rodean y las expone a nuestra atención utilizando procedimientos muy sencillos". Es evidente que busca en lo cotidiano una fuente de inspiración porque, como él mismo ha afirmado en alguna ocasión: "No me interesan los momentos culminantes de la vida. Sólo cinco minutos al día son interesantes. Lo que yo quiero mostrar es el resto, la vida normal”. 

Temas y estilos

Ese interés por el mundo cotidiano ha estado presente en su obra desde sus primeros trabajos, como en la serie de pequeños libritos impresos en offset titulados Bilders (Imágenes) en las que reproducía una o más imágenes de algún objeto cotidiano: herramientas, aviones, rodillas, etc.

Desde entonces, su interés por la imagen fotográfica, que colecciona obsesivamente, le ha llevado a producir numerosas series, algunas tan conocidas como sus Time Series, series de tiempo, en las que retrata, en las 36 imágenes de un carrete analógico, un hecho insignificante, como un barco que pasa o una mujer limpiando una ventana.

De la fotografía no le interesa la imagen individual sino la serie de imágenes, o mejor dicho, lo que aparece al agruparlas. “Una foto es un trozo de papel, un objeto; si la miramos nos produce sentimientos o estados de ánimo. La foto de un muerto puede hacernos sentir pena, y si es la de un niño, ternura, pero no es la foto la que lo produce, es nuestra mente”. Además, continúa Feldmann, “esto sucede con todo tipo de fotos, buenas, malas, colectivas o privadas”.

Destacar, cambiar o colorear

Una vez seleccionado el material que ha ido recopilando, Feldmann realiza procesos como destacar, cambiar de contexto o colorear. A través de sus obras interroga los usos y significados que damos a las fotografías, así como las formas de arte que elaboramos de manera habitual, como son los álbumes de fotos o las colecciones de souvenir.

Entre las piezas seleccionadas para la exposición figuran todas sus influyentes series fotográficas de los años 70, como Sunday Pictures, Time series, Car radios o Fotos from hotel windows. También se exhiben las imágenes y esculturas coloreadas de los años 80, su producción fotográfica de los años 90 y 2000, como Bookshelves o 100 years, y cuatro instalaciones, entre ellas, su conocida Shadow Play.

Libros

Por otro lado, la muestra dedica una atención especial a sus Libros, de los que se incluye una recopilación exhaustiva. Estos no solo se exponen en vitrinas, sino que también pueden ser hojeados por el público.

 

 

Dos etapas separadas por diez años de silencio

En la obra de Feldmann se distinguen dos etapas separadas por diez años de silencio. La primera comprende entre los años 1968-1980 y corresponde al período en el que se dedica a coleccionar diferentes tipos de imágenes (cartas, postales, recortes de revistas, fotografías, etc.) y objetos (juguetes antiguos, miniaturas, reproducciones en yeso, etc.). Tras esta primera etapa, su actitud crítica frente al mundo del arte y la cultura le llevan a abandonar su creación artística, actividad que recupera en 1990 con una exposición en Portikus y la publicación del primer catálogo sobre su trabajo. En estos años, Feldmann retoma su vocabulario habitual para cuestionar la iniquidad de las imágenes, de los valores culturales y, en general, de los sentimientos que se producen masivamente.

En conjunto, el trabajo de Hans-Peter Feldmann se ha caracterizado por su interés por las experiencias menos llamativas, por una conciencia crítica frente a las estructuras donde se produce la experiencia estética y por una ironía que aligera pero no esconde las cuestiones morales. Otra peculiaridad que define la singularidad de este artista es que, en raras ocasiones, titula, numera y fecha sus obras.

Las dos etapas de la trayectoria del artista quedan recogidas en Una exposición de Arte, en la que figuran todas sus series fotográficas de los años 70. También se exhiben las imágenes y esculturas coloreadas de los años 80 y su producción fotográfica de los años 90 y 2000, como Bookshelves o 100 years. Para esta última el artista fotografío a 101 personas de entre ocho meses y un siglo de edad, una serie de toda una vida para recordarnos que el tiempo pasa para todos. Tampoco pasa desapercibida la serie All the clothes of a woman. Setenta piezas de ropa femenina, retratadas una a una, a través de las cuales el artista se limita a informarnos o mostrarnos algo que ha encontrado esperando que nosotros los carguemos de sentido.

El interés por los medios de comunicación ha estado presente desde los inicios del artista, así lo demuestra la instalación 9/12, donde recoge, a través de la imagen de sus portadas, la reacción de 150 periódicos internacionales, entre los que se cuentan varios españoles, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, según Helena Tatay, Shadow Play es la instalación que mejor ejemplifica el espíritu del artista. En el centro de la sala, entre la pared y el espectador, se encuentran unas mesas giratorias llenas de muñecos y objetos baratos cuya iluminación cubre de sombras móviles las paredes de la sala


Madrid. Hans Meter Feldmann. Una Exposición de Arte. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Del 22 de septiembre de 2010 al 28 de febrero de 2011.

Comisaria: Helena Tatay.

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