El Albertina compró en 1949 cuatro de las cinco piezas. La quinta la adquirió en un trueque con otra institución en 1952. Según varios expertos, si los dibujos se subastaran podrían alcanzar un precio que oscilaría entre los tres y los cinco millones de euros.

La decisión ha estado envuelta en una gran polémica. El museo esgrime que la obras nunca fueron expoliadas, por lo que no deberían ser objeto de restitución, según comunicó esta semana por carta a la ministra el director del Albertina, Klaus Albrecht Schröder. Pese a ello, un portavoz del museo subrayó que el Albertina «no va a contravenir oficialmente la decisión de la ministra porque es nuestra superior. Aunque no estemos de acuerdo, las obras serán devueltas muy pronto. Este mismo año».

El Albertina acata

Una portavoz de Cultura aseguró ayer que, tras recibir la misiva del director, la ministra pidió al presidente del consejo de restitución, Clemens Jabloner, que tuviera en cuenta sus alegaciones antes de llegar a una conclusión definitiva, pero su decisión, lejos de cambiar, se mantuvo tras una revisión de los documentos y hasta una amenaza de Jabloner de abandonar su puesto, según informa el diario austriaco Der Standard.

La heredera es una mujer estadounidense, sin relación sanguínea con Mayländer. Austria ha devuelto unas 10.000 obras de arte expoliadas por el régimen nazi desde que entró en vigor en 1998 una normativa destinada a reparar tal oprobio. Esta será la tercera ocasión en que el Albertina se desprenda de obras por restitución tras haber devuelto varios dibujos de Schiele en 1999, así como una serie de carteles de la colección Paul, en 2009.