Joseph, el amargado y violento viudo que protagoniza Redención, vaga por la vida entre el alcohol y sus secuelas, las sinrazones de una ira que no controla y un descreimiento patológico. Peter Mullan, ganador en 1998 del premio al Mejor Actor en Cannes por Mi nombre es Joe, dota al personaje de una credibilidad absoluta.
Paseando su tormento por los suburbios de Leeds, Joseph tropezará con Hanna, mujer dulce pese a vivir en el salón de la derrota que le proporciona un marido que la maltrata. Con estos mimbres, el actor Paddy Considine debuta en el mundo de los largos y cosecha –Sundance, Venecia, Londres– una merecida ristra de premios.
Al borde del abismo
Historia de amor al borde del abismo; grito desgarrado de los que pocas veces tienen oportunidad de ser oídos, Redención ha sido criticada por algunos por excesiva, ya en la crudeza de los diálogos, ya en la crueldad de algunas escenas, ya en lo torvo de determinados personajes.
Claro que es dura y hasta excesiva, pero lo que se cuenta lo exige. No podía ser de otra manera cuando lo que se encuadra es la angustiada supervivencia de quienes pese al lodo pegajoso que los anega intentan salir adelante, redimirse y, humana-desesperadamente, acercarse a un mundo más tibio.
Redención (Tyrannosaur)
Dirección: Paddy Considine
Intérpretes: Peter Mullan, Olivia colman, Eddie Marsan y Ned Dennehy
Gran Bretaña / 2011 / 91 minutos















