También autor del guion, Loznitsa adapta la novela homónima del científico y escritor soviético Georgy Demidov, que como prisionero del Gulag durante catorce años vivió de primera mano el ambiente que se retrata, y construye un thriller moral ambientado en la Unión Soviética de 1937.

En la escena inicial, miles de cartas de detenidos y falsamente acusados por el régimen son quemadas en la celda de una sombría prisión. Contra todo pronóstico, una de ellas llega a su destino, el escritorio del recién nombrado fiscal local, Alexander Kornyev.

Kornyev hace todo lo posible por reunirse con el prisionero, víctima de los agentes de la policía secreta, la NKVD. El joven fiscal, un bolchevique íntegro que hasta entonces creía ciegamente en la honestidad del gobierno para el que trabaja, comienza a sospechar que detrás de esas detenciones hay algo sucio.

En el intento de esclarecer la verdad, su búsqueda de justicia lo llevará hasta la oficina del Fiscal General en Moscú sumergiéndose en los despachos de un régimen que intenta dar la imagen de limpieza, aunque acaba por demostrar su implacable perversidad.

Para Sergei Loznitsa, que concitó el interés de la crítica internacional con Donbass, su anterior propuesta,  Dos fiscales es ante todo una tragedia moral sobre la fe ciega en el Estado y la colisión entre idealismo y realidad. El protagonista, Alexander Kornyev, encarna a esa primera generación posrevolucionaria formada en la promesa de una sociedad justa. Como señala el director: “Nuestro protagonista, un joven fiscal recién salido de la universidad, pertenece a la primera generación postrevolucionaria, criada con un espíritu romántico e idealista. Es un constructor intrépido y entusiasta de la sociedad del futuro, seguro de su propia rectitud. Ni siquiera puede sospechar que el mundo en el que vive está lejos de ser ideal”.

En esa convicción reside la dimensión trágica del relato. Kornyev no es un disidente ni un opositor: es un creyente. Y precisamente ahí emerge la ironía que articula la película. “El sistema destruye a sus más fervientes partidarios, sus propios ‘verdaderos creyentes’”, subraya Loznitsa, apuntando a uno de los mecanismos más perversos de los regímenes totalitarios.

Dividida en dos partes, con prólogo e interludio, la narración acompaña esa progresiva toma de conciencia del protagonista: “Toda la primera parte de la película es, en realidad, solo el comienzo de la historia de Kornyev. Solo avanzada la película nos damos cuenta de lo que el protagonista debe hacer”, explica el cineasta.

La buscada austeridad de una puesta en escena que se adentra en el corazón del terror y aboca al escalofrío es uno de los aciertos de un film que, como concluye su realizador, tiene plena vigencia en el mundo de hoy pues, “estos temas seguirán siendo relevantes mientras haya regímenes totalitarios en el poder en cualquier parte del mundo”.

Dos fiscales

Dirección: Sergei Loznitsa.

Guion: Sergei Loznitsa sobre la novela homónima de Georgy Demidov

Intérpretes: Aleksandr Kuznetsov, Anatoli Belyj, Vytautas Kaniusonis

Fotografía: Oleg Mutu

Música: Christiaan Verbeek

Sonido: Vladimir Golovnitski

Arte: Kirill Shuvalov

Drama, Thriller

Ucrania, Francia, Alemania, Países Bajos, Letonia, Rumania, Lituania/2025/118 minutos

Distribución: Filmin, Wanda Visión