La obra vuelve ahora a Granada después de haber sido una de las piezas centrales de la exposición Dieric Bouts. Creador de imágenes, organizada entre 2023 y 2024 por el M Leuven, el Museo de Lovaina, ciudad en la que pintó sus mejores obras. El proyecto ha sido fruto de una colaboración inédita entre el museo, la Capilla Real de Granada y el Instituto Real del Patrimonio Artístico de Bélgica (KIK-IRPA), con el respaldo del Gobierno flamenco.
La salida temporal del tríptico supuso un acontecimiento excepcional. Nunca antes, en más de quinientos años, había abandonado Granada para someterse a un estudio integral. El 28 de junio de 2023 los paneles ingresaron en las instalaciones del KIK-IRPA, donde comenzaron unas labores de documentación, análisis y conservación desarrolladas bajo la supervisión de un comité científico internacional.
El proyecto permitió desplegar algunas de las técnicas de análisis más avanzadas aplicadas hoy a la restauración patrimonial. Los especialistas estudiaron tanto la estructura de madera como las capas pictóricas mediante sistemas de imagen científica de última generación. Paralelamente se llevaron a cabo investigaciones histórico-artísticas que ayudaron a reconstruir la génesis de la obra, su composición y las distintas transformaciones sufridas a lo largo de los siglos.
Los resultados obtenidos condujeron a una intervención intensiva que, según los responsables del proyecto, ha transformado de manera radical el estado del tríptico. El panel central, dedicado a la escena del Descendimiento, presentaba los mayores problemas de conservación. La superficie pictórica mostraba importantes daños, especialmente en las uniones de las tablas de madera. Los análisis realizados mediante macrofluorescencia de rayos X revelaron además la presencia de zinc, un pigmento introducido a partir del siglo XIX, prueba de que varias zonas habían sido ampliamente repintadas durante esa época.
Los paneles laterales se encontraban en mejores condiciones, aunque cubiertos por capas de barnices ajenos a la pintura original que habían apagado notablemente la intensidad cromática de Bouts. Durante la restauración se retiraron cuidadosamente esos barnices amarilleados y los repintes posteriores, en ocasiones mediante disolventes y en otras utilizando bisturí. El proceso exigió una intervención extremadamente minuciosa, capaz de recuperar elementos que llevaban décadas ocultos bajo capas añadidas.

«Tríptico de la Pasión» antes de la restauración, Dieric Bouts, ca. 1455-1460. © CC-BY KIK-IRPA, Bruselas.

«Tríptico de la Pasión» después de la restauración, Dieric Bouts, ca. 1455-1460. © CC-BY KIK-IRPA, Bruselas.
La restauración ha permitido devolver visibilidad a numerosos detalles apenas perceptibles antes de la intervención. Han reaparecido arquitecturas, paisajes, tejidos, reflejos metálicos y matices lumínicos que vuelven a poner de relieve la extraordinaria precisión técnica del maestro flamenco. También se recupera la sutileza expresiva de los rostros y el delicado equilibrio entre sombra y luz que caracteriza la pintura de Bouts.
Tras la limpieza y estabilización de las capas pictóricas, las pérdidas fueron reintegradas con materiales reversibles, siguiendo los criterios de conservación más exigentes. Para reconstruir determinadas zonas desaparecidas, los restauradores recurrieron a una fuente excepcional. Se trata de una copia muy fiel del tríptico realizada hacia 1500 y conservada en el Museo del Patriarca de Valencia. Las fotografías de alta resolución de esa réplica sirvieron como guía para recuperar detalles perdidos con un notable grado de precisión.
La intervención ha permitido apreciar de nuevo toda la riqueza visual de la obra y confirmar la relevancia de Dieric Bouts dentro de la pintura flamenca primitiva. Considerado uno de los grandes maestros de Lovaina, el artista desarrolló un lenguaje marcado por la serenidad compositiva, el refinamiento técnico y una extraordinaria atención al detalle. El Tríptico de la Pasión constituye uno de los mejores ejemplos de esa sensibilidad, ahora recuperada con una claridad inédita.
La investigación científica desarrollada durante el proceso tuvo además una primera difusión pública en Atelier Bouts, una segunda exposición organizada por el M Leuven en 2024 en la que se presentaron los resultados iniciales de las pruebas de imagen y de los estudios preparatorios de la restauración.
Coincidiendo con el regreso de la obra a Granada, la Capilla Real organizará una exposición dedicada a mostrar las principales conclusiones del proyecto y los avances científicos alcanzados durante la intervención, con la colaboración temática y científica del M Leuven y del KIK-IRPA. El programa incluirá asimismo un coloquio internacional en el que especialistas procedentes de distintos países europeos compartirán nuevas investigaciones sobre Dieric Bouts y su producción artística.
Misterios
Dieric Bouts (c. 1410-1475) ha sido considerado principalmente como un ‘primitivo flamenco de la segunda generación’ o como el ‘pintor del silencio’. Su obra es menos conocida que la de Van Eyck y menos ‘instagrameable’ que las escenas apocalípticas de El Bosco. Una bruma de misterio rodea su origen. ¿Dónde nació? Probablemente en Haarlem, hoy en Países Bajos. ¿Cuándo? Alrededor de 1415. ¿Por qué se trasladó a Lovaina? Lo cierto es que su nombre aparece por primera vez en los registros de la ciudad en 1448, cuando casó con Catharina van der Brugghen, hija de un patricio, lo que ya indica el estatus que había alcanzado.















