Las colecciones permanentes de ambas entidades son de naturalezas muy distintas. Mientras que el Thyssen tiene su origen en el coleccionismo privado, la Mauritshuis procede del patrimonio de los Estatúderes y de la Casa de Orange-Nassau. Estas diferencias también se reflejan en sus enfoques, ya que se centran, en un caso, en la pintura holandesa del Siglo de Oro y, en el otro, en una panorámica amplia de la pintura occidental, diversa en escuelas y en cronologías.

Johannes Vermeer. «Vista de Delft». H. 1660-1661. Mauritshuis, La Haya.
Las obras que formarán parte de la exposición madrileña abarcarán un arco cronológico que se inicia hacia 1618 y se cierra en 1705, y pertenecen a artistas como Ambrosius Bosschaert I, Frans Hals, Hendrick Avercamp, Pieter Claesz, Rembrandt van Rijn, Gerard ter Borch, Jan Steen, Jacob Ruisdael, Pieter de Hooch o Nicolaes Maes, entre otros.
Las pinturas se presentarán temáticamente: la primera sala estará dedicada a los bodegones y a la pintura de género; la segunda, a los paisajes y a las composiciones con figuras, y en la tercera se exhibirá, en solitario, una de las grandes obras de paisaje de todos los tiempos: la Vista de Delft de Vermeer.
Además, se han seleccionado tres cuadros de la colección del museo que se exhibirán con otros tres procedentes de la Mauritshuis. El jardín del Edén, de Jan Brueghel el Viejo, se expondrá junto a El jardín del Edén con la caída del hombre de Jan Brueghel el Viejo y Peter Paul Rubens; El violinista alegre con vaso de vino se emparejará con El violista, ambas de Gerard van Honthorst, y La fachada occidental de la iglesia de Santa María de Utrecht, de Pieter Jansz Saenredam, complementará la visión exterior del templo representada en la tabla del mismo artista perteneciente a la Mauritshuis.
En cuanto al Mauritshuis, del 15 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027 acercará a los Países Bajos una cuidada selección de obras maestras del museo español de, entre otros, Jan van Eyck, Albrecht Dürer, El Greco, Antonello da Messina, Piero della Francesca o Bronzino, ninguno presente en los museos del país.
La exposición se articulará en torno al tema del amor. Las obras seleccionadas, datadas entre los siglos XV y XVII, muestran distintas manifestaciones de este sentimiento: la devoción entre la Virgen María y Cristo, la intimidad entre los esposos, la compleja relación entre Adán y Eva o el amor por la naturaleza. La muestra también reflexionará sobre el amor por la propia pintura: la destreza, la imaginación y la búsqueda de la belleza que han inspirado a los artistas a lo largo de los siglos.
Imágenes religiosas, escenas mitológicas, retratos y una tronie (término que significa «rostro» o «cara» en neerlandés antiguo y designa un subgénero pictórico popular en los Países Bajos durante el siglo XVII) ofrecen un amplio recorrido por las emociones humanas y los ideales artísticos en la historia del arte europeo. Al reunir todas estas obras, la exposición pone de manifiesto cómo artistas de distintas regiones de Europa continental se influyeron e inspiraron mutuamente, narrando una historia de intercambio cultural y de tradiciones artísticas compartidas.
La exposición contará con una pareja muy especial: Muchacho con turbante (h. 1658-1661), de Michael Sweerts, procedente de Madrid, y la célebre Joven de la perla (h. 1665), de Johannes Vermeer, perteneciente al Mauritshuis. Ambos jóvenes forman un dúo excepcional, no solo por la composición y el uso del color, sino también por su edad. La Joven de la perla permanecerá en su ubicación habitual (sala 15), pero estará conectada mediante una retransmisión en directo con la sala de exposición donde se exhibirá el muchacho de Sweerts, creando un inesperado diálogo visual.

Willem van Haecht, «Apeles pintando a Campaspe» (h. 1630). Mauritshuis.

Sebastiano del Piombo. «Retrato de Ferry Carondelet con sus secretarios» (h. 1510-1512). Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Durante la exposición, una de las 25 obras prestadas se integrará durante el tiempo de la exposición en la colección permanente del Mauritshuis: Retrato de Ferry Carondelet con sus secretarios (h. 1510-1512), de Sebastiano del Piombo. Este retrato del Museo Thyssen-Bornemisza aparece reproducido con gran detalle en Apeles pintando a Campaspe (h. 1630), de Willem van Haecht, una pintura de la colección del Mauritshuis en la que figura una majestuosa galería de arte. Será la primera vez que ambas obras se exhiban juntas.
Con motivo de este intercambio único, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y el Mauritshuis invitaron a 10 reconocidos autores de cada país a escribir un relato sobre el tema del amor inspirado en una de las obras seleccionadas. Los escritores neerlandeses eligieron pinturas procedentes de Madrid, mientras que los autores españoles se inspiraron en obras del Mauritshuis. El resultado es una publicación que reunirá 20 relatos escritos por amor al arte y sobre el amor en todas sus formas.
Algunas de las obras
del Mauritshuis que viajarán a Madrid:
Hendrick Avercamp, Escena sobre el hielo (h. 1610)
Gerard ter Borch, La caza de los piojos (h. 1652-1653) y Mujer escribiendo una carta (h. 1655)
Jan Brueghel el Viejo y Peter Paul Rubens, El jardín del Edén con la caída del hombre (h. 1615)
Adriaen Coorte, Bodegón con fresas silvestres (1705)
Frans Hals, Muchacho riendo (h. 1625)
Rembrandt, El cántico de alabanza de Simeón (1631)
Johannes Vermeer, Vista de Delft (h. 1660-1661)















