Las salas participantes reúnen más de 2.800 pantallas distribuidas por toda España. Las entradas podrán adquirirse tanto en las taquillas como a través de los canales de venta electrónica de los cines.

La nueva convocatoria da continuidad a una iniciativa que ha logrado una notable respuesta de público desde su puesta en marcha. Cultura vincula su permanencia a los resultados de las ediciones anteriores y a la voluntad de respaldar a las salas, consideradas un eslabón fundamental de la cadena cinematográfica y una vía de acceso a la diversidad cultural.

Cine Sénior persigue también facilitar la participación de las personas mayores en la vida social y cultural. El programa parte de la consideración de ese acceso como un elemento relevante para favorecer un estilo de vida activo y saludable, al tiempo que contribuye a mantener la asistencia a las salas y a ampliar la presencia del cine entre este sector de la población.

La dotación inicial destinada a financiar las ayudas en 2026 asciende a 11,15 millones de euros. La cifra supera en tres millones el presupuesto inicial de la edición anterior, un incremento previsto ante el crecimiento del número de espectadores.

Los resultados acumulados respaldan la continuidad del programa. Según los datos de la Federación de Cines de España, hasta el 31 de diciembre de 2025 acudieron a las salas 1.559.438 espectadores gracias a Cine Sénior, una cifra próxima a los 1.690.821 registrados durante toda la campaña de 2024.

Las previsiones apuntan a que el programa alcance los tres millones de espectadores una vez incorporados los datos de asistencia correspondientes al periodo comprendido entre enero y junio de 2026.

La tercera edición ha confirmado además la especial aceptación del cine español entre los usuarios de la iniciativa. Los datos provisionales muestran que ocho de las diez películas más vistas fueron producciones nacionales, incluidas las tres que ocuparon los primeros puestos de la clasificación.

El alcance de Cine Sénior se extiende así más allá del apoyo a las salas y del crecimiento de espectadores. La medida repercute también en productores, distribuidores y creadores españoles, al favorecer la circulación y el consumo de cine nacional.

Con su cuarta edición, el programa consolida una fórmula que combina el acceso a la cultura de las personas mayores con el respaldo a la exhibición cinematográfica. Durante los próximos doce meses, los martes volverán a convertirse en la jornada de referencia para una iniciativa que ha llevado ya a millones de espectadores de más de 65 años ante la gran pantalla.