La presentación contó con representantes de las instituciones que integran el Consorcio del museo. Participaron Xavier Marcé, concejal de Cultura e Industrias Creativas del Ayuntamiento de Barcelona; Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura; Josep Maria Carreté, secretario general del Departamento de Cultura de la Generalitat, y Ainhoa Grandes, presidenta de la Fundación MACBA.
Roma plantea un museo reconocible, con líneas de trabajo y criterios propios, capaz de distanciarse de modelos museográficos genéricos y de los automatismos institucionales. Su intención es recuperar la capacidad del MACBA para intervenir de forma incisiva en los debates culturales y artísticos, con los contenidos como núcleo de la actividad.
El museo aumentará la frecuencia de sus exposiciones e incorporará prácticas y disciplinas que no siempre encuentran acomodo en este tipo de presentaciones. También establecerá lenguajes alejados de lo que Roma denomina «los slangs curatoriales y de la transformación del museo en una especie de photocall donde la ideología se declina a modo de hashtag».
La propuesta parte, sin embargo, del reconocimiento de la trayectoria desarrollada por el MACBA a lo largo de sus tres décadas de existencia. El nuevo director defiende que la institución ha alcanzado sus momentos de mayor relevancia cuando ha logrado escapar de los nichos que suelen condicionar a los museos. Sobre esa memoria se definirán varias líneas de continuidad y se abrirán campos de atención que hasta ahora no habían encontrado suficiente espacio en su programación.

De izquierda a derecha: Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura; Ainhoa Grandes, presidenta de la Fundación MACBA; Valentín Roma, director del MACBA; Xavier Marcé, concejal de Cultura e Industrias Creativas; Josep Maria Carreté, secretario general del Departamento de Cultura. Foto: Miquel Coll.
«No estamos elaborando un proyecto de refundación del museo. Estamos estableciendo líneas de continuidad que recojan lo mejor de lo que se ha hecho en los treinta años de existencia del MACBA y, a la vez, estamos proponiendo toda una serie de campos de atención, unas tipologías de proyectos que quizás no han tenido cabida hasta hoy en el museo», ha explicado Roma.
El nuevo ciclo institucional tendrá una duración de tres años y se desplegará en dos etapas. La primera comenzará a principios de 2027 y se prolongará hasta septiembre de 2028. En ese periodo se darán a conocer los distintos ejes de contenidos y se preparará una nueva presentación de la Colección.
La segunda fase comenzará en septiembre de 2028, coincidiendo con la entrada en funcionamiento de la ampliación del museo. La dirección no entiende este hito como una meta, sino como una bisagra que permitirá abrir otros ciclos institucionales. El proyecto concluirá en diciembre de 2029, cuando se evaluarán sus resultados y se identificarán posibles ámbitos de mejora.
Los usos del museo constituirán otro de los ejes principales. La dirección parte de la idea de que una institución pública se construye mediante las distintas formas en que la ciudadanía la utiliza y se relaciona con ella. El propósito será ampliar y diversificar tanto esos usos como las audiencias, además de establecer nuevos vínculos con los contextos del MACBA desde el diálogo y la capacidad de propuesta. El planteamiento busca evitar las interpretaciones paternalistas y una concepción de lo local reducida al cumplimiento de cuotas.
El programa incorpora asimismo un plan patrimonial que integrará la Colección, el archivo y el CED en un mismo ecosistema. Esta estructura deberá favorecer la investigación y permitir que los fondos del museo se presenten más allá de las lógicas del inventario. La futura ampliación desempeñará un papel relevante en este nuevo enfoque.













