En 1950, en pleno campo de batalla en Corea, una desolada noche el sargento Süleyman (Ismail Hacioglu) se encuentra a una niña abandonada (con seis años la actriz surcoreana Kim Seol se alzó con el Premio a la Actriz Revelación en el Richmond International FF). Desnutrida, asustada y al borde de la muerte, la ternura de la pequeña atrapa el corazón de Süleyman, que decide salvarla y arriesgando su propia vida llevarla hasta la base militar en la que está destinado.  

No conociendo su nombre e incapaz de comunicarse con ella, el sargento la llama Ayla, en recuerdo de la luna en la noche en la que se encontraron. Poco a poco se creará una unión difícil de romper entre ambos.

Ayla irrumpirá en la vida de los soldados de la brigada turca como un soplo de alegría, iluminando los oscuros tiempos de la contienda. Sin embargo, cuando el conflicto bélico se acerca a su fin, la compañía de Süleyman ha de ser relevada por otra y la separación entre el sargento y la niña parece inevitable. Süleyman hace todo lo posible para llevarla con él, pero finalmente se ve obligado a entregar a la niña a un orfanato. ¿Volverán a estar juntos algún día?

De regreso a su Alejandreta natal, Süleyman formará una familia, pero nunca perderá la esperanza de encontrarse de nuevo con Ayla. Una esperanza que revivió intensamente sesenta años después, cuando los turcos veteranos de la Guerra de Corea fueron invitados a Seúl para conmemorar el 60 aniversario de la contienda.

Reales y vivos

“Decidí hacer esta película por dos motivos”, confiesa su director. “El primero, porque se trata de una historia real; el segundo, porque en el momento del rodaje ambos protagonistas están vivos. Antes y durante  la producción de la película tuvimos el privilegio de trabajar con ellos, de hablarles, de escuchar sus historias de primera mano. Esto es lo que ha hecho de Ayla una película especial”.

“Aunque nuestro relato tiene lugar durante la Guerra de Corea, no es una película bélica. La guerra es el contexto, el escenario, el color de fondo. Ayla trata sobre la esperanza, el amor, la paz, la familia y la hermandad entre todos los seres humanos. Hay muchas películas basadas en historias reales, y creo que todas y cada una de ellas son especiales; pero lo que hace a Ayla aún más especial es, en mi opinión, que nos recuerda que todavía hay esperanza. Que todavía hay personas buenas como Süleyman, personas que dan sin esperar nada a cambio y que viven entre nosotros. Antes de comenzar a rodar nuestra película le prometimos al Sr. Süleyman que él vería la película al lado de la auténtica Ayla y junto a miles de personas. Así ocurrió el día del estreno y estamos muy orgullosos de haber podido cumplir nuestra promesa. Süleyman murió a los 91 años dos meses después del estreno. Siempre le estaré agradecido por haber sostenido la mano de esa niña, por ser el gran hombre fue y por la forma en que ha tocado todas nuestras vidas para siempre. Nunca debería ser olvidado”.

Así es. La conmovedora historia de Ayla y Süleyman sucedió en realidad. Su encuentro, separación y feliz reencuentro se convirtieron en un documental en el año 2010. Su éxito fue el germen de esta película.  

Seleccionada y premiada en numerosos festivales, la cinta representó a su país en los últimos Óscar y, con casi siete millones de espectadores, se ha convertido en la producción turca más taquillera de la historia.  

Hasta el momento se ha estrenado en Corea del Sur, Bélgica, Francia, Reino Unido, Alemania, Qatar, Kazajstán, Kirguistán, Austria, Dinamarca, Suecia, Azerbaiyán, Países Bajos y, ahora, en España.

Ayla: La hija de la guerra

Dirección: Can Ulkay

Guión: Yigit Gürap

Intérpretes: Kim Seol, Ismail Hacioglu, Cetin Tekindor, Damla Sönmez, Ali Atay, Murat Yildirim

Música: Fahir Atakoğlu

Producción: Mustafa Ulsu

Turquía / 2017 / 124 minutos

Distribución: European Dreams Factory