El mundo asistía aquella noche del verano de 1969 a la llegada del hombre a la Luna. Pero aquí, en la Tierra, aquel 18 de julio un coche perdía el control a la entrada de un pequeño puente y se precipitaba a las oscuras y poco profundas aguas de un lago, en la isla de Chappaquiddich, Massachusetts. En su interior viajaban el senador Edward M. Kennedy, el pequeño de una ilustrísima saga de políticos, y Mary Jo Kopechne, antigua secretaria de Robert Kennedy, hermano del conductor.

Ambos salían de una fiesta y habían bebido. Del coche sumergido él pudo salir, pero la joven murió atrapada entre aquellos hierros. Desconcertado, él abandonó el lugar sin dar cuenta de la tragedia y sin ser consciente de que estaba enterrando su carrera hacia el Despacho Oval de la Casa Blanca.

De la mano de John Curran (El velo pintadoStoneEl viaje de tu vida) y protagonizada por Jason Clarke (El amanecer del planeta de los simiosTerminator: GenesisLa noche más oscura), en el papel de Ted Kennedy; Kate Mara (Cuatro fantásticos, 127 horas); Ed Helms (Resacón en las Vegas) y el veterano Bruce Dern (Nebraska) en una aparición como el patriarca de los Kennedy, la película cuenta uno de los episodios más oscuros y desconocidos de la política estadounidense de aquellos años.

Aquel del que el pasado julio se cumplieron 49 años y que la película que ahora se estrena documenta centrándose de un modo muy especial en lo que sucedió en las siguientes horas y días para intentar maquillar lo que había pasado y que acabaría suponiendo el final de la carrera de uno de los políticos demócratas más queridos del momento. Asistimos a los intríngulis de la puesta en marcha con todo su peso de la maquinaria para disfrazar los hechos y proteger a Ted. No sirvió de casi nada.

Conviene explicar ese “casi” por el hecho de que Edward ‘Ted’ Kennedy siguió siendo senador por Massachusetts. Aunque, tras toda una noche sin presentarse a las autoridades, el noveno y más joven de los hijos de Joseph Kennedy y Rose Fitzgerald, fuera sentenciado a dos años de cárcel (que no cumplió al no tener antecedentes previos) acusado por abandonar la escena del accidente y negar auxilio con resultado de muerte.

Ted pidió público perdón por televisión e indemnizó a los familiares de la víctima, lo que no le sirvió para seguir teniendo la confianza y seguir aspirando, con muchas posibilidades hasta aquel fatídico incidente, a ser presidente de Estados Unidos.

El documental, cuyo estreno al otro lado del Atlántico ha suscitado una gran polémica, logra que el espectador se forje una idea real de lo sucedido. Y eso ya es bastante para recomendar su visionado.

El escándalo Ted Kennedy

Dirección: John Curran
Intérpretes: Jason Clarke, Kate Mara, Ed Helms, Bruce Derm, Jim Gaffigan y Taylor Nichols
Estados Unidos / 2017 / 106 minutos