Daniel, al que da vida Daniel Brühl en la que probablemente sea su mejor interpretación hasta la fecha, es un joven fotógrafo alemán simpatizante de la izquierda y afincado en Santiago de Chile. Hasta allí acude Lena (Emma Watson), azafata en una compañía inglesa de aviación. La pasión entre ambos se desarrolla en los días de 1973 en los que estalla el golpe militar contra Salvador Allende. El 11 de septiembre ambos jóvenes son detenidos y, tras pasar por el Estadio Nacional, ella es liberada, pero él permanece secuestrado por los militares y enviado a Colonia Dignidad.

Parte la película de esa situación para describir el horror de aquella Colonia, un lugar en el apartado sur chileno al que Lena llega con el objetivo de rescatar a su pareja y huir de “donde hasta entonces nadie había logrado salir con vida”. Con ese objetivo ella finge ser seguidora de Paul Schäfer, el histórico alemán fundador de aquel lugar siniestro que albergaba a una especie de secta y que, durante la dictadura chilena, operó como centro de asesinato y tortura.

Tras una entrevista personal con el propio fundador, Lena logra ser aceptada y la película refleja los horrores a los que son sometidos los seguidores bajo el implacable dominio de su líder, las atrocidades que tienen lugar en los túneles y recintos secretos destinados al apoyo de la dictadura y la odisea de la pareja para escapar de aquel infierno.

Sólido en su planteamiento, el filme pierde consistencia en la tercera parte del metraje al centrarse en exceso en las peripecias de la pareja por escapar de su cautiverio. El dramatismo de lo que se cuenta no merece convertirse, en ciertos tramos, breves pero evitables, en una película de huidas, cuando no de aventuras. Pero a pesar de este pero, el conjunto se sostiene con creces y el espectador concluye que lo único digno de aquella Colonia muere en su título.

Bolaño

La historia real de Colonia Dignidad fue rescatada por el escritor Roberto Bolaño en su libro La literatura nazi en América. Hoy se sabe que Paul Schäfer, antiguo militante de las Juventudes Hitlerianas, llegó a Chile acosado por la justicia alemana acusado de abusar sexualmente de menores. A principios de los años 60 del pasado siglo fundó en Colonia Dignidad una secta, aparentemente benefactora, que hizo piña con la extrema derecha del país con el objetivo de derrocar a Allende. Tras aquellos muros se cometieron todo tipo de aberraciones. A los 79 años, treinta después de poner en marcha aquel lugar macabro, Schäfer fue condenado a 20 años de cárcel por la violación de al menos veinticinco menores.

Como Bolaño afirma en relación con la presencia de dirigentes nazis en Colonia Dignidad: “Se decía que allí habían estado ocultos Eichmann, Bormann y Mengele. En realidad, el único criminal de guerra que pasó unos años en la Colonia (dedicado en cuerpo y alma a la horticultura) fue Walther Rauff”.

Ex coronel de las SS, Walther Rauff fue el inventor de las cámaras de gas ambulantes, conocidas como los “camiones de la muerte” –unos vehículos preparados para que todos los gases de escape fueran vertidos en el interior del remolque–, en los que fueron ejecutados más de 200.000 judíos y rusos. Rauff, que llegó a ser uno de los cinco máximos dirigentes de las SS, terminó la guerra en Milán, en 1945. Prisionero de los británicos, consiguió escapar del campo de Rímini en 1946 con la ayuda de un sacerdote que le escondió durante dieciocho meses en conventos controlados por el Vaticano, según relató en vida el propio evadido.

Tras vivir en Damasco, Rauff se trasladó a Ecuador en 1949, y en 1958 a Chile, donde vivió un pacífico retiro hasta su muerte en 1984, a los 77 años. La justicia y los Gobiernos de Israel, Francia y Alemania Occidental pidieron repetidas veces, sin éxito, su extradición.

Contar la verdad

El director alemán y coautor del guión, Florian Gallenberger, estuvo largo tiempo investigando sobre el terreno la historia que se relata. “He pasado largos períodos en Chile y tuve acceso a gran cantidad de material gráfico y documental. He tenido la fortuna de poder utilizar material fílmico inédito”. En la presentación internacional en el Festival Internacional de Cine de Toronto estuvieron presentes ex integrantes de Colonia Dignidad que atestiguaron la autenticidad de las escenas que el filme rescata.

Uno de los puntos de conflicto que la película plantea se refiere a la supuesta complicidad de la Embajada alemana con los golpistas y la existencia de Colonia Dignidad como centro de represión política conocido por las autoridades germanas. “En Chile están trabajando mucho más sobre esto. Son algunos alemanes los que quieren apartar al público de lo que pasó allí. Los hechos están ampliamente documentados aunque nunca han sido analizados en profundidad, menos aún de manera oficial, por la política alemana”, afirma Gallenberger. “También por eso quise hacer esta película. Para contar la verdad y echar luz sobre este capítulo tan oscuro de la historia”, concluye.

ColoniaColonia
Dirección: Florian Gallenberger
Guion: Florian Gallenberger, Torsten Wenzel
Intérpretes: Emma Watson, Daniel Brühl, Michael Nyqvist, Richenda Carey
Fotografía: Kolja Brandt
Música: Fernando Velázquez
Alemania, Luxemburgo, Francia / 2015 / 100 minutos