La publicación de esta obra en dos volúmenes, impulsada por la Fundación Manuel Benedito, fija por primera vez un mapa preciso y documentado de la trayectoria de uno de los grandes de la pintura figurativa española de la primera mitad del siglo XX.
El proyecto reúne cerca de dos mil referencias y se convierte desde ahora en una herramienta esencial para museos, investigadores, conservadores y coleccionistas interesados en la obra del pintor valenciano. El trabajo ha sido dirigido por Pascual Masiá, responsable de una investigación sustentada en el análisis exhaustivo del archivo personal del artista, conservado intacto durante décadas gracias a la labor de su sobrina y heredera, Vicenta Benedito.
La magnitud del catálogo permite ordenar una producción dispersa durante años entre colecciones públicas y privadas, además de recuperar la trazabilidad de numerosas obras cuya localización permanecía incierta. Correspondencia, fotografías históricas, registros de clientes y documentación inédita han servido para establecer atribuciones, cronologías y recorridos expositivos con un rigor poco habitual en estudios de esta naturaleza.
Según explicó Masiá durante la presentación, el trabajo nace con voluntad de permanencia, aunque también permanece abierto a futuras incorporaciones. La aparición reciente en Gijón de la pintura Del Albaicín, fechada en 1914 y exhibida en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1915, evidencia hasta qué punto la investigación sobre Benedito continúa ofreciendo hallazgos relevantes. La obra, conocida hasta ahora únicamente a través de reproducciones publicadas en revistas de época y en la portada de La Esfera, apareció apenas unos días antes del cierre definitivo del catálogo.
La publicación se articula en dos grandes bloques diferenciados. El primero reúne 964 referencias dedicadas a la producción al óleo y permite recorrer la evolución estética del artista desde los ecos luministas heredados de Sorolla hasta la contención cromática y la sobriedad de sus años de madurez. El volumen también incorpora piezas desaparecidas o de paradero desconocido de las que se conserva documentación gráfica histórica.
El segundo tomo, integrado por 996 referencias, se centra en la obra sobre papel y atiende a técnicas como la acuarela, el pastel, el gouache o el dibujo. Ese apartado adquiere especial relevancia porque permite asomarse a los procesos creativos del pintor y a la extraordinaria solvencia técnica que sostuvo toda su carrera.
Este proyecto culmina las actividades organizadas con motivo del 150 aniversario del nacimiento del artista y consolida la labor desarrollada desde hace años por la Fundación Manuel Benedito en su sede madrileña de la calle Juan Bravo, antiguo estudio y residencia del pintor desde 1927.
Refinamiento y sobriedad
Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y discípulo directo de Sorolla, Manuel Benedito (Valencia, 1875-Madrid, 1963) desarrolló una trayectoria internacional que lo llevó a exponer en París, Londres, Berlín, Nueva York o Buenos Aires, además de participar en distintas ediciones de la Bienal de Venecia. Su prestigio como retratista marcó buena parte de su reconocimiento público. A la influencia inicial del luminismo mediterráneo sumó con el tiempo una mirada más contenida y elegante, cercana a ciertos retratistas ingleses y profundamente vinculada a la tradición pictórica española que siempre admiró. Esa combinación de refinamiento técnico y sobriedad expresiva convirtió su pintura en una referencia durante décadas.
























