






Las hermosas flores, que tanto admiramos, no son más que atractivas pistas de aterrizaje para los insectos. La floración en ambientes muy extremos, como desiertos y zonas de alta montaña, exige una inversión de energía vital que se justifica por la necesidad de alcanzar el éxito reproductor atrayendo a los polinizadores.






Categorías: Fotografía
Etiquetas: Luis Domingo, Una foto cada día
Una ventana cubierta de escarcha, una roca erosionada, el rostro de un joven. Minor...
La historia de Sudáfrica durante la segunda mitad del siglo XX no puede entenderse...
La historia de la fotografía española cuenta desde ahora con una nueva herramienta para...