






Las hermosas flores, que tanto admiramos, no son más que atractivas pistas de aterrizaje para los insectos. La floración en ambientes muy extremos, como desiertos y zonas de alta montaña, exige una inversión de energía vital que se justifica por la necesidad de alcanzar el éxito reproductor atrayendo a los polinizadores.






Categorías: Fotografía
Etiquetas: Luis Domingo, Una foto cada día
La fotografía de Alejandro Cartagena avanza por acumulación, como una conversación sostenida durante años...
La fotografía de Richard Avedon (Nueva York, 1923–San Antonio, Texas, 2004) casi siempre estuvo...
El Espacio Fundación Telefónica revisita uno de los grandes hitos de la fotografía del...
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y UNRWA España, la Agencia de Naciones Unidas para la...